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Payasada injustificada

Nadie que hubiera visto el partido completo de anoche en el Allianz Stadium podría explicar cómo el Manchester United de Mourinho se llevó la victoria sobre la Juventus en el partido de Champions. El equipo inglés fue vapuleado futbolísticamente por la Juventus, que estrelló dos balones a la madera, y que se puso incluso por delante en el marcador. Tuvo el equipo italiano todo el partido controlado, el United no inquietó en ningún momento la portería de Scézcny, y parecía que el pleno de victorias en esta fase de grupos para los de Allegri era segura cuando Cristiano conectó esa bolea espectacular en la red de De Gea, que ya oficialmente va a tener pesadillas con el portugués tras el hat trick que recibió en el Mundial por parte del luso.

El United realizó un partido pésimo, es un equipo sin idea, plano, casi primitivo que no tiene la más mínima creatividad para enlazar tres pases consecutivos, sólo fía todo su fútbol a pelotazos y luchar los rechaces de los mismos, algo que es ridículo teniendo el cuenta el nivel de la plantilla y el desembolso realizado en esta plantilla. Mourinho además vuelve a salvar otro match ball para su despido gracias a este incomprensible resultado, en el que además se dio el lujo de desafiar a la incrédula afición rival poniéndose la mano en el oído en un gesto chulesco y totalmente innecesario para un partido en el que no hubo bronca en ningún momento tanto en la ida como en la vuelta.

Pero el portugués siempre tiene que poner su guinda incluso cuando pese a su estilo y su fútbol soporífero el resultado milagrosamente le sonríe, e incluso la clasificación para los octavos parece más factible que nunca para los diablos rojos, que con la derrota en su estadio se habían complicado sobremanera, pero que salen muy reforzados de este inmerecido resultado. Es cómico ver como un entrenador es víctima de sí mismo y de su ego, y lo de Mourinho es algo nunca visto, el personaje ha devorado al propio entrenador que está en un estado permanente de nerviosismo y provocación que hace que todo su equipo esté en su contra. Una situación absolutamente surrealista.

Duelo fraticida

El Liverpool se complicó anoche sobremanera en el pequeño Maracaná de Belgrado la clasificación para los octavos de la Champions League de este año cuando defiende su condición de subcampeón del año pasado. Salió dormido y cuando se quiso dar cuenta perdía 2-0 y tenía en frente un rival que no concedió una sola ocasión clara a los red en todo el partido. Sturridge en lugar de Firmino y la entrada en el once de Lallana, deplazando a Wijnaldum al medio centro dejando a Fabinho en el banco fueron lapidarios para los de Klopp que perdieron una oportunidad preciosa de dejar casi sellada la clasificación, pero que sin embargo ahora ven como tienen dos duelos a muerte por pasar a la siguiente fase ante PSG en París y ante el Nápoles en Anfield. El juego fue malo y el juego de Salah es cada vez menos participativo en el Liverpool, que ve como su estrella del año pasado está a un nivel demasiado bajo. Mané y Firmino desplazados a las bandas en la segunda aprte no fueron tan decisivos como acostumbran, auqnue la entrada del brasileño en el segundo tiempo hizo que el Liverpool dominara mucho más en tres cuarts de campo y favoreció con su juego entre líneas las incorporaciones constantes de Robertson.

El empate entre el Nápoles y el PSG deja el grupo con opciones para todos ya que tanto Nápoles como Liverpool están en cabeza con 6 puntos y el PSG y el Estrella Roja les siguen de cerca con cinco y cuatro puntos respectivamente. Uno de los tres favoritos quedará fuera y ahora mismo sería el PSG, lo que sería un duro batacazo para el proyecto de Neymar y Mbappé. La próxima jornada será clave ya que el Nápoles con una victoria estaría clasificado automáticamente si el PSG no gana al Liverpool, por lo que ese duelo en el Estadio de los Príncipes va a ser una final en toda regla, por los equipos que la disputan y por lo mucho que se juegan, ya que los problemas del fair play financiero se agravarían sobremanera para el PSG sin los ingresos de clasificarse para octavos. El jeque, que anda mosca tras las filtraciones de la web footbal leaks en las que se aseguraba que la UEFA habría tapado sus dopajes financieros, tendría serios problemas de retener a sus estrellas este verano si el proyecto vuelve a fracasar antes incluso de la decepción que supuso el año pasado y gracias, ya que hay que recordar que en el duelo ante los italianos Di María evitó el desastre al anotar el empate en el último minuto lo que podría haber dejado una situación incluso más complicada que la de ahora.

Campeón al aguante

El Atlético de Madrid se llevó el derbi de la Supercopa de Europa tras llegar mejor físicamente al tramo final de un partido que fue extenuante pese a ser casi de pretemporada. Los dos equipos mostraron sus cartas, con un Atlético que anotó el gol más rápido de la historia de la Supercopa de Europa y que cedió todo el dominio al Real Madrid durante la primera parte en la que los de Lopetegui tuvieron la posesión e hicieron daño moviendo rápido el balón pero que pese al gol de Benzema siguen necesitando con urgencia la figura de un 9 de garantías arriba.

Aún así dio la vuelta al partido el Madrid tras una mano absurda de Juanfran en el área, pero el Atlético, con una exhibición absoluta de Lemar, no se rindió y tras un fallo de Marcelo lo aprovecharon para empatar por medio de un Diego Costa que estuvo en todos lados anoche. El haberse quedado en Madrid con el profe en vez de ir a hacer la gira italiana le ha dado sus frutos y estaba anoche con una velocidad punta superior a culaquiera de sus rivales.

Simeone tras el empate movió su fondo de armario y en la prórroga una obra de arte de Saúl, que sigue con su obsesión de sólo anotar golazos, puso por delante al Atlético que se mostró tremendamente superior en el tiempo extra. El partido lo cerró Koke para llevarse la tercera Supercopa para las vitrinas del Metropolitano y convertir a Simeone en el entrenador más laureado de la historia del Atlético. Pinta muy bien este equipo de el Cholo al que se le va a exigir mucho pero que parece preparado para todo.

Nuevo derbi europeo

La pretemporada llega ya a su fin y comienzan los grandes partidos y el de este miércoles entre Real Madrid y Atlético es uno de los platos fuertes de la temporada. El ganador de la Champions y el ganador de la Europa League se la juegan en un estadio ridículo elegido por una UEFA que debería dar explicaciones por tal designación que hace imposible disfrutar al máximo de este espectáculo y priva a los clubes de su bien más preciado: el apoyo de su público.

Pese a todas las complicaciones de la sede ambos equipos llegan con sensaciones contradictorias, el Madrid tras el palo que supuso la marcha de Cristiano rumbo a la Juve y no haber realizado fichajes de renombre, se sobrepuso a su primera derrota ante el Manchester United y ha ganado sus últimos tres encuentros amistosos con buenas sensaciones y el optimismo impera su expedición. El Atlético por su partía ha formado la mejor plantilla de su historia pero las lesiones y la tardía incorporación de sus internacionales no le han permitido brillar tanto como le hubiese gustado a su técnico Simeone que apenas ha podido contar con Griezmann Costa y Lucas en el equipo.

Será una buena ocasión para ver en partido oficial al fichaje más caro de la historia del Altético, Thomas Lemar, que ha dejado buenos detalles en lo poco que se le ha podido ver. En el Madrid el morbo estará en la portería ya que el fichaje de Courtois y sus posteriores declaraciones han escocido en la parroquia colchonera y su rivalidad con Keylor Navas por el puesto de titular también será la comidilla de cada fin de semana para Julen Lopetegui a lo largo de la temporada, y este partido puede ser el indicativo de su hoja de ruta.

La primera de Messi

El Barcelona se llevó anoche el paripé en el que se ha convertido ese torneo antes conocido como Supercopa de España. Además se estrenó y con sumo acierto el VAR en un partido de competición española con gran éxito ya que los dos primeros goles del partido fueron revisados y concedidos pese a su anulación previa por parte de los asistentes. Y además trajo consigo el primer título de Messi como primer capitán del Barcelona y su título individual número 34, convirtiéndolo en el más laureado de la historia del Barcelona con un palmarés desmesurado.

El partido tuvo poca historia, las fechas y el ambiente del estadio no acompañaron, y se notó que ambos equipos están todavía en fase de rodaje. El Barcelona mostró que ha encontrado en Arthur esa pieza que le faltaba en la medular para acompañar a Rakitic y a Busquets. También sirvió para corroborar que Messi sigue siendo letal en las faltas en la frontal, ya que el primer gol de Piqué fue merced a un rechace del poste de un disparo de falta de la pulga. También dejó claro que Alcácer debe buscarse una salida del equipo ya que no fue descartado por Valverde en favor de Munir.

Por parte de el Sevilla se vio a un equipo muy ordenado, con la clara influencia de su ya entrenador Machín, y con la vuelta a los tres centrales con un Navas que cada día actúa mejor de carrilero derecho y que se entiende de maravilla con Sarabia por esa banda derecha de el equipo. Roque Mesa también parece que ha cogido los galones que le faltaban para asentarse de titular junto a Banega que estuvo más gris que de costumbre anoche. Pero si por algo pasará a la historia este partido en Tánger es porque fue el primer título que levantó un tal Leo Messi con el brazalete de capitán.

Mas Mbappés y menos Neymars

Neymar JR fue eliminado el viernes por Bélgica y dejó un repertorio de sus peores virtudes durante su último partido de este Mundial de Rusia. Realizó una completa colección de piscinazos, insultos y provocaciones al rival que mostraron su peor cara. Es hacia donde vira el fútbol actual desgraciadamente, hacia niñatos a los que su entorno adula porque son máquinas de ingresar dinero, pero que nadie pone en su sitio a tiempo hasta que es demasiado tarde y se convierten en unos monstruos que son el peor ejemplo posible para los niños que aspiran a ser como aquellos futbolistas que adoran.

El fútbol cada vez es más negocio y menos deporte. Cada vez es más común los futbolistas jóvenes con sueldos desorbitados y claras faltas de disciplina que sus clubes consienten. El talento cada vez se exporta antes y las etapas de formación se van perdiendo. Cada vez los futbolistas son más individualistas y entienden menos el juego. Por eso se agradece la ascensión de fenómenos como Mbappé, jugadores jóvenes sin miedo a escuchar y sin elevar una palabra por encima de otra al ser desplazados a jugar en banda siendo un 9, y que entiende el juego a la perfección a pesar de tener sólo 19 años. Todo lo contrario que la carrera de su compañero de equipo Neymar.

Mbappé representa lo que debe ser el futuro de este deporte, condiciones atléticas y técnicas privilegiadas, un entorno favorable a su desarrollo, y una actitud y una ambición centrada en el fútbol y no en los anuncios y el mundo de la farándula que rodea al deporte y que tanto daño le hace. Neymar además está viendo cómo Mbappé con sus exhibiciones dentro del campo se está posicionando por encima incluso de él. El brasileño que desde que se lesionara no ha cuidad en nada su cuerpo e los meses que pasó recluido en su mansión de Brasil, se le ha visto que no ha llegado bien preparado a este Mundial, todo lo contrario que su disciplinado compañero. Por algo uno todavía sigue con su selección en el torneo y el otro está con sus amigos toys de vacaciones, que le seguirán adulando y convenciendo que es el mejor de la historia cuando a los 26 años que tiene Messi ya había ganado cuatro Balones de Oro y Cristiano llevaba dos. Y él está muy lejos todavía de ganar su primero si es que lo gana alguna vez, porque ya parece más normal que lo gane antes Mbappé que el propio Neymar.

Este VAR no hay quien lo entienda

Partidazo el que nos brindaron en Krasnodar Portugal y España, vibrante, emocionante, con seis goles, remontadas heroicas goles in extremis, tuvo de todo. Y por tener de todo tuvo hasta polémica pese a la implantación del Var en este campeonato del mundo. Corría el minuto 4 de partido cuando Nacho amaga estirar la pierna en el área y Cristiano se deja caer descaradamente y el árbitro pica. Pese a tener repeticiones y ayudas del VAR el árbitro decide no cambiar de decisión y el penalti se lanzó suponiendo el primero de los goles de Portugal. Pero lejos de quedarse ahí la cosa en el fabuloso empate de Diego Costa, el hispanobrasileño comete una infracción sobre Pepe que poniendo de su parte simula una agresión que no existió. Y de nuevo pese a poder revisarse la acción y sancionarla como es debido, el gol subió al marcador.

Pero cuando parecía que el VAR no funcionaba legó el Francia Australia para esta vez sí revisar una caída de Griezmann en el área australiana y esta vez si pitar un penalti que había pasado por alto el árbitro del encuentro. Esta vez sí pareció funcionar una tecnología que todavía está muy verde en su implementación y en su interacción durante el partido. La idea es buena y su impacto en tiempo debe ser lo más reducido posible para no perder el dinamismo del deporte. Pero si pese a su instalación sigue fallando catastróficamente como en el Portugal España no se ha avanzado nada de nada con él. Queda mucho rodaje, muchos partidos y muchas jugadas polémicas por delante para ver cómo responde, ero hasta el momento ni aficionados ni jugadores saben cómo de verdad funciona este sistema ni qué criterios se sigue realmente. Mucho trabajo por delante todavía.

Simeone revierte el problema

Nadie a principio de temporada podría augurar una temporada tan digna del Atlético. Segundo en Liga y ganador de la Europa League cuando en verano no pudo reforzarse con ningún jugador, con un cambio de estadio que obligó al equipo a jugar las tres primeras jornadas de Liga de manera consecutiva en campo rival, con el culebrón de Diego Costa sin terminar hasta bien entrado Octubre y con la mayor sequía de cara al gol de Griezmann jamás vista en el Atlético.

Pero unos meses después y tras haber superado todo tipo de infortunios, sobrevivir a una plantilla de 17 futbolistas para las tres competiciones, se alza con el título con el que comenzó su andadura en el Atlético y que está marcando la mejor época de el conjunto rojiblanco. De coger un equipo desahuciado, coqueteando con el descenso a ser número dos actualmente en el ranking FIFA. Quizás a principio de temporada fuese un título menor para este equipo (y ahora mismo lo es), pero el hecho de haber sido máximo favorito desde que participó y la solvencia que ha mostrado para ganarlo hacen que este Atlético continúe siendo un grande.

Ahora sólo queda por ver cómo afrontará la temporada que viene, si Griezmann se va o se queda, y todo con la final de la Champions en su estadio. Simeone sabe de la dificultad pero es un experto ante los retos, y con este Atlético lo fácil y lo complicado se difuminan de tal manera que le convierten en un equipo imprevisible y sobre todo y es de lo que más orgulloso se tienen que sentir todos los Atléticos, es el equipo al que nadie quiere enfrentarse en ninguna competición ni en ningún torneo.

El Bayern no ha dicho su última palabra

Frustrados. Así es como acabaron los jugadores del Bayern de Munich el pasado miércoles cuando tras hacer un gran partido y generar más de una decena de ocasiones (la gran mayoría clarísimas) se fueron con una nueva derrota ante un Real Madrid que no realizó un gran partido, que no mereció ganar, que no marcó Cristiano Ronaldo, pero que dejó la eliminatoria muy encarrilada y los ánimo de los bávaros muy tocados.

Pero este Bayern no es el de Guardiola o el de Ancelotti, es el Bayern de Heynckess, y el entrenador de Monchedgladbag ha devuelto el espíritu combativo a un grupo que parecía con un cierto estancamiento en lo competitivo. Ha devuelto la confianza a jugadores fundamentales como Müller, Ribéry o Robben que con Ancelotti o no jugaban o no rendían a su mejor nivel, ha sacado al mejor James de nuevo para beneficio del equipo y sobre todo, ha devuelto a Javi Martínez al medio del campo, lo que ha devuelto el poderío físico perdido en medio campo al equipo.

Pese a que tanto Vidal como Neuer y Robben no llegarán a este partido, los alemanes son optimistas en poder al menos igualar la gesta del año pasado en el Bernabéu (donde empataron la eliminatoria con un 1-2) donde sólo el arbitraje privó de completar la remontada al equipo alemán. Saben que lo tendrán difícil, pero saben que si marcan un gol dependen de ellos mismo para llevarse la eliminatoria y eso les hace ser muy peligrosos.

El Sevilla la Copa por Europa

El Sevilla está teniendo una temporada extraña. Destituyó a Berizzo a media temporada cuando el técnico casi se recuperaba todavía de un cáncer de próstata, contrató a Montella y nada más aterrizar encajó una manita en casa de el Betis que escoció y mucho al Sevilla, se clasificó el equipo para la final de la Copa brillantemente tras eliminar al Atlético y Leganés y llegó por vez primera después de sesenta años a los cuartos de la Champions.

Pero en la liga el equipo anda séptimo, y con muchas posibilidades de no disputar competiciones europeas el año que viene. De no ganar la Copa tendrá que quedar en séptimo lugar al menos para disputar competición europea el año que viene, algo que sería un palo muy duro para un equipo acostumbrado a pelear en competiciones continentales los últimos años sin excepción. El problema es que tanto Betis como Villareal (que ahora están por delante) y Celta, Girona o incluso la Real Sociedad (tras la victoria ante el Atlético) van a pelear hasta el final por entrar en Europa poniéndoselo muy difícil a los hispalenses.

Por ello debe afrontar la final de este sábado como más que un título, es el acceso directo que daría tranquilidad al equipo y que le permitiría no vivir jornadas agónicas en las últimas jornadas de liga, y gracias, ya que el pasado fin de semana remontó para empatar un 0-2 adverso del Villareal que le hubiese puesto muy complicadas las cosas. El equipo llega en un bache del que no han salido tras la eliminación del Bayern, pero ya hace pocas semanas le plantó cara al Barcelona (pese a que Messi en un minuto les empatara los dos goles de renta) y ese debe ser el camino a seguir.