¿Qué pasa con Giménez?

El Atlético de Madrid se encuentra en una situación peligrosa respecto a uno de sus centrales de futuro, el uruguayo Jose María Giménez. El central de tan sólo 22 años era una pieza fija en el once de Simeone, compartía zaga con Godín tras la marcha de Miranda al Inter de milán, y parecía el central para la próxima década de los rojiblancos. Pero tres años después está a escasos mes y medio de convertirse en agente libre y poder negociar contrato con cualquier club, además de haber perdido los galones de titular hace ya bastante tiempo en favor del montenegrino Savic.

Lo curioso de todo esto es que Simeone lo ha estado reubicando de medio defensivo como la temporada anterior, o incluso como tercer central en partidos complicados. Lo cierto es que Lucas le ha adelantado en las rotaciones (el francés está a un nivel espectacular y está pidiendo la titularidad a gritos), y Giménez parece a disgusto en el Atlético. En más de una ocasión ha asegurado que de ofrecerle el club un contrato vitalicio lo aceptaría sin dudarlo, por eso sorprende esta situación.

De dejarlo ir, el Atlético perdería un baluarte importante, un jugador moldeado a fuego por el Atlético, y más en particular por Simeone. Además media Europa suspira por sus servicios por lo que no le faltarán pretendientes a partir del 1 de Enero. Desconozco si ha habido algún problema entre Simeone y él, pero el Atlético debe espabilar en renovar a un jugador que es más importante para el equipo de lo que parece, pese a que su importancia en el once se haya resentido en las últimas temporadas.

Thunder y Cavs no arrancan

Oklahoma City Thunder y Cleveland Cavaliers están siendo las dos sorpresas negativas de este inicio de campaña. Con unos balances de 4-7 y 5-7 respectivamente ambos están fuera de playoffs, y lo que es más preocupante, la imagen que están dando es muy floja en este inicio de temporada. Es cierto que sólo llevamos un mes de competición y que la temporada regular es larga, pero este inicio es muy desconcertante en ambas franquicias, y más cuando esta temporada debía ser de asalto total al dominio de Golden State.

La temporada de Cavaliers empezó bien, victoria ante Celtics en el inicio, pero a partir de ahí partidos flojísimos les han llevado a tener a día de hoy récord negativo en su conferencia, y la adaptación de los nuevos está lejos de ser buena, pese a que se han visto pinceladas de el Rose del pasado, a día de hoy los de Ohio son mucho más flojos que el año pasado, ya que ahora es sólo LeBron. Veremos qué pasa cuando se recupere Thomas, pero Tyronne Lue tiene mucho trabajo por hacer para revertir esta peligrosa tendencia.

En los Thunder sin embargo es más preocupante la situación, tras un verano ilusionante, con dos fichajes espectaculares unidos al último MVP de la temporada regular las expectativas eran muy altas en Oklahoma. Pero el inicio de campaña unido a una versión más terrenal de Westbrook han hecho que ahora mismo sus partidos sean un constante altibajo (ya se vio cómo derrocharon una ventaja de 14 puntos al descanso ante los Celtics hace un par de días) y a día de hoy sea un equipo poco fiable. No me atrevería a apostar en contra de un equipo con ese big three pero a día de hoy están muy alejados de la versión de equipo que todos esperábamos de los Thunder.

Boston vuelve a sonreír

Van diez victorias seguidas. Diez victorias que significan más que esa cifra redonda, diez victorias que significan un golpe a la mesa y la enésima demostración de ese espíritu que invade a cada jugador que viste la camiseta verde de los Celtics. Tras un inicio desolador, la lesión de Hayward a los cuatro minutos de debutar con el equipo en el primer partido de la temporada, y las dos derrotas con las que comenzaron, hacían presagiar que los Boston podían tener una campaña larga y dura. Pero nada más lejos de la realidad, son el equipo NBA más en forma y se confirman como principal escollo para eu LeBron alcance sus octavas Finales de la NBA consecutivas.

Y todo este “milagro” se debe a dos nombres: Brad Stevens y Kyrie Irving. Stevens sigue demostrando que es el mejor entrenador de la NBA (con permiso de Poppovich) y que tenga la plantilla que tenga, o los golpes que sufra su equipo, siempre es competitivo y con un juego coral y de equipo en el que todos los jugadores son importantes, y lo más importante, cada jugador da su mejor versión jugando par él, algo que sólo está al alcance de muy pocos técnicos.

El otro es Kyrie Irving, el base está en su mejor momento, ahora mismo es el claro MVP de la temporada y el liderar por fin él solo a una franquicia le está sentando muy bien y es el elemento diferencial del mejor equipo de la liga. Los jóvenes rookies están funcionando a la perfección y además, Gordon Hayward ha declarado que quiere debutar esta misma temporada en el TD Grden, con lo que podría llegar a los playoffs reforzando sobremanera a los de Massachusetts. Buenos tiempos para los verdes.

La obsesión de Cristiano

El Real Madrid venció ayer en el Santiago Bernabéu a la Unión Deportiva Las Palmas con contundencia y todos los jugadores blancos estaban satisfechos con la victoria salvo uno: Cristiano Ronaldo. El de Madeira volvió a deleitarnos con una gama de gestos contrariados y aspavientos que rozan ya lo absurdo. La mejor virtud de Cristiano es la autosuperación, eso está claro y eso es lo que lo ha movido a ser uno de los grandes de este deporte, pero el fin no justifica los medios y lo de ayer es algo que evidencia todo esto.

Cierto es que Ronaldo anda frustrado tras haber disputado siete jornadas ligueras (se perdió cuatro jornadas por la sanción de la Supercopa) y llevar tan sólo un gol. Eso es algo que lo carcome por dentro y se evidencia en cada acción suya que no acaba en gol. Su promedio de goles/disparos este año es el peor de su carrera y su desesperación se plasmó en el tercer gol del Madrid. Una jugada colectiva fabulosa en la que Cristiano interviene con un taconazo de lujo y con el centro raso medido para que Isco sólo tenga que empujarla. Una vez con esto el portugués enfadado volvió a su campo e Isco, en vez de celebrar su gol casi tuvo que consolarle, algo absurdo.

Cristiano ya no va a cambiar, ya pasa ampliamente de la treintena y no es su primera vez con este problema. Es difícil de entender que en un juego de equipo, un jugador vaya a casa enfadado pese a la victoria colectiva, que es de lo que se trata, es un mal mensaje para las generaciones jóvenes, que ven en esa figura como marcar un gol es más importante casi que ganar. Son muchas las virtudes buenas de Cristiano, y ésta de la autoexigencia y autosuperación lo es si realmente supiera controlarla y no que ésta se adueñe de él y lo transforme en un monstruo.

Final en Coruña

El Atlético afronta uno de sus partidos más difíciles este sábado en Riazor. Los de Simeone vuelven a jugar tras el decepcionante partido ante el Qarabag y lo hacen en un campo que no se le da especialmente bien. Dos empates en sus dos últimas visitas y con los recuerdos de la muerte de Jimmy el hincha del Deportivo y del tremendo golpe que dejó inconsciente a Fernando Torres el año pasado que lo mandó directamente al hospital.

No es un partido de liga más, tras la conjura de la plantilla en una comida realizada por los capitanes, todos los jugadores se dijeron las cosas a la cara y volvieron a apelar a la fuerza del equipo que les ha hecho ser un equipo temible, llegando a dos finales de la Champions League, y ganando liga y copa en la competición doméstica. Un equipo que se caracterizaba por ser la mejor defensa de Europa año tras año, y que este año ve como todos su rivales perforan su portería sin ningún problema. Especialmente extraño es comprobar que más del 80% de los goles encajados vienen tras centro lateral, algo impensable en estos últimos cinco años.

Lo único bueno es que pese a estar quizás en el peor momento desde que llegó el argentino al banquillo es que el equipo está imbatido en liga, va tercero empatado a puntos con el Real Madrid, y ya ha jugado en estadios complicados como Gran Canaria, San Mamés o Mestalla, además de haber recibido ya las visitas de Sevilla y Barcelona. El equipo está más que a tiempo de reconducir una situación que se ha agravado por su alarmante falta de gol de las últimas jornadas que le han alejado de la cabeza de la liga y que han provocado estos momentos de incertidumbre y tensión. Pero el sábado es la mejor opción para espantar a los fantasmas, conscientes de que la siguiente jornada es la visita del Real Madrid al Wanda Metropolitano, y ahí no valdrán medias tintas para los colchoneros.

Madrid y Sevilla a levantar el ánimo

Real Madrid y Sevilla tratarán esta noche de reconducir sus “malas rachas” en liga en sus respectivos compromisos de Champions. El Sevilla pese a ganar al Leganés en la última jornada, venía de algunas derrotas consecutivas y muy dolorosas a manos de Spartak y Valencia que hicieron mucho daño en la entidad nervionense. Tanto, que ya se emepezó a hablar de la destitución de Berizzo. En el Madrid en cambio, la mala imagen dada en la derrota en Girona, unido a la distancia de ocho puntos a favor del Barcelona en liga en tan solo diez jornadas han desatado la primera crisis desde que llegó Zidane al banquillo blanco.

El Sevilla además no puede permitirse ningún tropiezo más en la Champions dado que ahora mismo estaría fuera de la competición. Es cierto que ha realizado las dos visitas complicadas a Anfield y a Moscú ya, pero las sensaciones en su último partido no fueron nada buenas, y el ánimo del equipo está un poco alicaído. El Madrid por su parte va a Wembley para enfrentarse a un Tottenham que acumula dos derrotas consecutivas (entre liga y copa) y que cuenta con las buenas noticias de la recuperación de Kane y el fin de la sanción de Dele Alli. Los de Pochettino son una montaña rusa en el estadio prestado este año (el nuevo White Hart Lane estará disponible la próxima temporada) ya que son capaces de golear al Liverpool y dejarse remontar un 2-0 por el West Ham tres días después.

La mejor manera para ambos será recuperar la mejor versión de sus mejores jugadores, que en el caso del Madrid es alarmante la mala racha de Ronaldo en liga, mientras que en Champions va a más de un gol por partido. Berizzo además no podrá contar con el Tucu Correa por lesión en la última jornada liguera.

Qara…bag o cruz

El Atlético se enfrenta esta noche al partido más importante de la temporada hasta el momento, debido a su mala trayectoria en esta Champions League. Sus malos resultados y su alarmante falta de gol le han puesto contra la espada y la pared en esta cuarta jornada de fase de grupos. La buena noticia, que depende de si mismo y que dos de los tres envites serán en el Wanda. La mala, que sigue con su alarmante falta de gol.

Y en estas llega el Qarabag, el sorprendente equipo azarí que ya puso a los de Simeone en serios apuros allí, y que llega sin ningún tipo de miedo a un Wanda que en los últimos tres partidos no ha visto ganar a su equipo. Y lo más preocupante, que sigue sin ver puerta con claridad. Griezmann lleva ya cinco jornadas seco, Gameiro anotó el gol en la victoria ante el Celta, pero ante el Villareal se vio que fue sólo un espejismo, Vietto ya se le ha dado por perdido tras su show de fails en Elche y Torres no cuenta este año para el Cholo. Con todo queda un Correa que con cuatro goles es el pichichi del equipo y el único jugador capaz de aportar algo diferente en ataque al equipo.

Pero este Atlético también se crece ante los retos, en liga está invicto y eso que está mostrando su peor versión desde que llegó Simeone. Saúl ha recuperado su mejor nivel, Thomas se ha afianzado como insustituible en el medio y Lucas poco a poco va pidiendo minutos de calidad. El nivel de Oblak no hace falta ni comentarlo ya que se ha consagrado sin duda alguna como el mejor portero del mundo. Mucho por hacer para este Atlético pero con todas las posibilidades en su mano, y a como dice el Cholo a morir los suyos mueren.

Machín vuelve a hacerlo

No es una novedad que Machín sea capaz de derrotar al mejor equipo del momento. Ya lo hizo formando parte del cuerpo técnico del Numancia que amargó el debut en primera con el Barcelona a Guardiola, y lo volvió a hacer ayer con el mejor Madrid de los últimos tiempos. Y todo bajo la misma fórmula de máximo y esfuerzo y solidaridad de sus futbolistas.

El partido del Girona ayer fue pura garra, entrega, y fe, sobre todo fe para tras disparar al palo y ver como el rival en esa misma jugada se adelantaba no bajarlos brazos. Para irte al descanso con esa losa del gol en contra inmerecido y haber dado otro palo que podía haber supuesto el empate. Pero aun así el equipo salió del descanso incluso con más rabia y en prácticamente seis minutos de arrebato voltearon el marcador, para delirio de la grada e incredulidad de la parroquia madridista.

Pero una vez por delante en el marcador tocaba lo más difícil todavía, mantenerlo más de veinte minutos ante este Madrid de récords goleadores. Y vaya si lo hicieron. No supo en ningún momento el Madrid como descifrar esa maraña de piernas que Machín había planteado en el medio. Además los cambios de Zidane no resultaron (sorprendente fue lo de quitar a Marcelo para meter a Asensio) y suma así la primera derrota del curso. Es la jornada diez y ya están los blancos a ocho puntos del Barcelona, no es imposible pero si muy complicado y más teniendo en cuanta que las sensaciones no son buenas. Pero con esta plantilla y con el espíritu del Madrid, ¿alguien se atreve a descartar a este equipo de la Liga?.

United Tottenham duelo de estrategas

Bonito duelo el que abre la Premier el sábado a las 13.30. El United de Mourinho frente al Tottenham de Pochettino en un duelo de aspirantes que no se pueden permitir ningún tropiezo mas si no quieren ver como el Manchester City se escapa ya con una distancia considerable para la jornada 9. Ambos llegan con grandes dudas y la baja de Harry Kane en los de Londres es más que determinante.

El United llega con las dudas de una semana enrarecida, pese a ganar 0-2 en Copa entre semana, todavía colea la derrota frente al recién ascendido Hudlestone, y las declaraciones posteriores de Ander Herrera, en las que achacaba al equipo falta de actitud durante el partido. Mourinho tras estas declaraciones tampo calmó los ánimos y el incendio no parece apagado del todo en Old Trafford. Pero una victoria frente a los Spurs podría suponer la vuelta a la senda de la victoria y encauzar de nuevo un rumbo que hasta hace apenas una semana parecía mas que firme.

Por su parte el Tottenham ha vivido la situación inversa. El pasado domingo derrotó con solvencia y suficiencia al Liverpool en Wembley, enterrando ya el gafe de jugar como local en el mítico estadio. Pero a cambio perdían a Kane por lesión y entre semana vieron como un equipo de capa caída como el West Ham, les remontaba un 2-0 adverso en Copa y les apeaba de la competición. Un jarro de agua fría tras las buenas sensaciones del empate en el Bernabéu en Champions y la victoria sobrada ante el Liverpool. Gran duelo de gran intensidad en el que se verá dos equipos muy trabajados tácticamente.

El Atlético debe ir a por Odriozola

Álvaro Odriozola está siendo uan de las grnades sensaciones del inicio de liga. Tras su participación en verano en el mundial sub 21 donde España perdió en la Final ante Alemania, a ser convocado y debutar con la absoluta a las órdenes de Lopetegui para suplir la lesión de Carvajal. Pero además ya se ha adueádo del lateral derecho de la Real Sociedad y su calidad va subiendo cada minuto que juega.

Ya el Real Madrid ha preguntado por él, pero con la juventud de Carvajal y la irrupción desde el filial de Achraf, parece que el club blanco no necesite excesivamente al donostiarra. El Barcelona, con su reciente fichaje de Semedo parece tener el puesto cubierto. Y ahí es donde aparece el tercero en discordia. El Atlético de Madrid necesita un relevo de garantías para un Juanfran que ve como la llama de su fútbol se va apagando poco a poco. Lo que ha dado el alicantino al Atlético es muchísmo, pero se encuantra ya en la irrefenable cuenta atrás. Su sustituo Vrsalijko, no es un relevo de garantías, los partidos que ha jugado no ha dejado buenas sensaciones, y el Cholo no parece fiarse definitivamente de él.

Por estas circunstancias y por la claúsula asequible a día de hoy de 40 millones, por las buenas relaciones entre ambas directivas, y porque el jugador necesita dar un paso adelante en su carrera, este verano el Atlético debe certiuficar su futuro fichando a uno de los españoles más prometedores de la liga, un jugador que puede recorrer la banda del Metropolitano muchos años, y que por su estilo encajaría muy bien en la filosofía de Simeone. El espejo de Griezmann está ahí y si sigue sus pasos Odiozola puede acabar siendo un grandísimo jugador.