El jugador de Portugal, Cristiano Ronaldo, centro, levanta el trofeo de campeón de la Eurocopa trras vencer 1-0 a Francia en la final el domingo, 10 de julio de 2016, en Saint-Denis, Francia. (AP Photo/Martin Meissner)

Portugal reina en Francia

Portugal se ha hecho con su primer gran torneo de fútbol. Y no lo ha hecho de cualquier manera, lo ha conseguido ganando a la anfitriona y máxima favorita Francia, y sin su jugador estrella que tuvo que retirarse lesionado a los nueve minutos por una dura entrada de Payet. Lejos de venirse abajo la lesión de Cristiano espolvoreó a Portugal y les hizo espabilar del acoso al que les había sometido Francia en los primeros minutos. Volvió la lusa a ser esa selección rocosa cuyo centro del campo no genera nada de fútbol pero si sabe destruir, y a eso se dedicó, a sabiendas que Quaresma o Nani podrían tener alguna oportunidad a la contra. Francia por su parte se dedicó a encerrar a Portugal pero sin ideas claras a la hora del último pase. Aún así Griezmann tuvo alguna ocasión para haber adelantado a los galos antes del descanso.

A la salida de vestuarios se repitió la historia de la primera parte, una Francia arrolladora y una Portugal que se defendía como podía de la presión asfixiante francesa. Tras el bajón en la intensidad de Francia Portugal comenzó a estirarse, a sentirse más cómoda gracias a la entrada de Moutinho que le dio más sentido a los pases. Francia ya empezaba a notar la presión por ganar en su estadio y ya empezaba a mirar el crono con ansiedad, y con esas Fernando Santos decidió dar entrada a Éder sin quitar a sus dos puñales para aprovechar los balones que podía bajar el tanque portugués. Aún así en el tiempo de descuento y tras una maniobra excelente Gignac mandó un balón al palo cuyo rechace pasó a cinco centímetros de Griezmann que ya se relamía. Pero ayer no era la noche del principito, lo intentó todo pero estuvo desacertado, le faltó eso en lo que casi nunca falla, puntería.

Y con esta última ocasión se llegó a la prórroga, donde se esperaba que Francia apretase al máximo, pero no estaban para muchos trotes y eso lo fue aprovechando Portugal para ir ganando poco a poco segundos al crono. Así hasta que ya en la segunda parte de la prórroga Éder recogió un balón aparentemente sin peligro y ante la impasividad de la defensa bleu armó el disparo de su vida. Ni él se lo podía creer, pero estos torneos es lo que tienen, un error o un golpe de mala suerte y estás fuera, y ayer a Portugal le salió cara en la moneda. Tras esto un Cristiano exultante (al que le sobró todo el numerito en la banda a lo largo de la prórroga) levantó una copa que no se si merecida pero si trabajada, al menos en la final y que hace que ya no haya dudas de que Cristiano será salvo rara sorpresa balón de oro.

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