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Nuevo derbi europeo

La pretemporada llega ya a su fin y comienzan los grandes partidos y el de este miércoles entre Real Madrid y Atlético es uno de los platos fuertes de la temporada. El ganador de la Champions y el ganador de la Europa League se la juegan en un estadio ridículo elegido por una UEFA que debería dar explicaciones por tal designación que hace imposible disfrutar al máximo de este espectáculo y priva a los clubes de su bien más preciado: el apoyo de su público.

Pese a todas las complicaciones de la sede ambos equipos llegan con sensaciones contradictorias, el Madrid tras el palo que supuso la marcha de Cristiano rumbo a la Juve y no haber realizado fichajes de renombre, se sobrepuso a su primera derrota ante el Manchester United y ha ganado sus últimos tres encuentros amistosos con buenas sensaciones y el optimismo impera su expedición. El Atlético por su partía ha formado la mejor plantilla de su historia pero las lesiones y la tardía incorporación de sus internacionales no le han permitido brillar tanto como le hubiese gustado a su técnico Simeone que apenas ha podido contar con Griezmann Costa y Lucas en el equipo.

Será una buena ocasión para ver en partido oficial al fichaje más caro de la historia del Altético, Thomas Lemar, que ha dejado buenos detalles en lo poco que se le ha podido ver. En el Madrid el morbo estará en la portería ya que el fichaje de Courtois y sus posteriores declaraciones han escocido en la parroquia colchonera y su rivalidad con Keylor Navas por el puesto de titular también será la comidilla de cada fin de semana para Julen Lopetegui a lo largo de la temporada, y este partido puede ser el indicativo de su hoja de ruta.

Si no es por Durant…

Los Golden State Warriors dejan las serie por el anillo prácticamente cerradas tras asaltar el Quicken Loans Arena de los Cleveland Cavaliers en una actuación extraterrestre de un Kevin Durant que ya fue el verdugo en este mismo escenario, en el mismo partido y de la misma manera el año anterior. Un triple devastador a escasos segundos para la conclusión que daban la victoria a los de la bahía y terminaban de hundir a unos Cavaliers que han sido mucho más competitivos y mucho más fuertes de lo que todo el mundo esperaba.

En el primero y en el tercero han muerto en la orilla, si había algún atisbo de poder remontar la serie por parte de los Cavaliers Durant se ha encargado de aniquilarlo. El de Washington que tuvo un primer encuentro muy flojo, ha despegado con dos grandes actuaciones en el segundo y en el tercero especialmente, que ha valido para que los Warriors puedan llevarse por la vía rápida el anillo por segundo año consecutivo y por tercera vez en los últimos cuatro años, lo que habla a las claras del poderío de un equipo que esta ya entre los mejores de la historia por nombres y por resultados.

De no haber sido por el 35 quién sabe si los Cavaliers de LeBron se hubiesen llevado el tercer encuentro y poner así emoción a la eliminatoria. Estos todopoderosos Warriors pese a contar con Curry sin Durant hubiesen sufrido sobremanera para ganar a estos aplicados Cavaliers y no creo que hubiesen tenido ninguna opción ante los Rockets. Durant ha convertido este gran equipo en una dinastía que todavía no conoce una derrota en serie de playoffs desde que aterrizó Durant procedente de Oklahoma.

La Juventus arregla el estropicio

Parecía que el partido en el Giuseppe Meazza estaba resuelto en el minuto 12 de partido, cuando ya con el gol de Douglas Costa en el marcador, el árbitro pedía el VAR y terminaba expulsando correctamente a Matías Vecino tras una entrada salvaje a Mandzukic. Este panorama dejaba helado a los aficionados del Inter y a los del Nápoles, que veían que la Juventus iba a ganar plácidamente en su salida más complicada para tratar de recortar puntos.

Pero la segunda parte (la primera acabó con un gol anulado a Matuidi correctamente por fuera de juego) empezó el Inter como un vendaval. Primero fue Icardi el que conectó un cabezazo a la red de Buffon y con el subidón, Perisic dribló a Cuadrado para centrar con veneno al área juventina y Barzagli eterminó introduciéndose el balón en su portería. Estalló el Meazza y en Nápoles se frotaban los ojos, esta derrota hacía que dependieran de ellos mismos para levantar la Serie A.

Pero en sólo seis minutos, los que transcurrieron del 83 al 89, Cuadrado e Higuaín frustraron a los hinchas interistas y bajaron de la nube a los napolitanos como mejor saben hacer, en los últimos minutos, con el partido más trabado posible y llevándose una victoria que vale un título. Y vaya si fueron conscientes que lo celebraron como si de una final se tratase al pitar el árbitro el pitido final. Aún queda la salida al Olímpico ante la Roma, pero esta Juve quiere la séptima consecutiva.

El Sevilla la Copa por Europa

El Sevilla está teniendo una temporada extraña. Destituyó a Berizzo a media temporada cuando el técnico casi se recuperaba todavía de un cáncer de próstata, contrató a Montella y nada más aterrizar encajó una manita en casa de el Betis que escoció y mucho al Sevilla, se clasificó el equipo para la final de la Copa brillantemente tras eliminar al Atlético y Leganés y llegó por vez primera después de sesenta años a los cuartos de la Champions.

Pero en la liga el equipo anda séptimo, y con muchas posibilidades de no disputar competiciones europeas el año que viene. De no ganar la Copa tendrá que quedar en séptimo lugar al menos para disputar competición europea el año que viene, algo que sería un palo muy duro para un equipo acostumbrado a pelear en competiciones continentales los últimos años sin excepción. El problema es que tanto Betis como Villareal (que ahora están por delante) y Celta, Girona o incluso la Real Sociedad (tras la victoria ante el Atlético) van a pelear hasta el final por entrar en Europa poniéndoselo muy difícil a los hispalenses.

Por ello debe afrontar la final de este sábado como más que un título, es el acceso directo que daría tranquilidad al equipo y que le permitiría no vivir jornadas agónicas en las últimas jornadas de liga, y gracias, ya que el pasado fin de semana remontó para empatar un 0-2 adverso del Villareal que le hubiese puesto muy complicadas las cosas. El equipo llega en un bache del que no han salido tras la eliminación del Bayern, pero ya hace pocas semanas le plantó cara al Barcelona (pese a que Messi en un minuto les empatara los dos goles de renta) y ese debe ser el camino a seguir.

Isco y la historia de siempre

Otra vez más un partidazo de Isco provoca que se reivindique su titularidad con el Madrid, en el que desde que llegó hace ya más de cinco años, nunca ha sido titular absoluto. Ningún entrenador de los que ah tenido (Ancelotti, Benítez o Zidane) han confiado ciegamente en él, y sólo la alargada baja de Gareth Bale le hizo tener una continuidad en los onces titulares que le llevóa a prolongar su vínculo con el Madrid cuando este verano acababa su contrato.

Pero pocos meses después la historia de cada temporada se repite. Isco realiza un gran partido y se debate sobre la falta de minutos en los partidos importantes para Isco. Todo el mundo opina sobre la conveniencia de permanecer en el club blanco por parte del malagueño, dando por hecho que jamás será titular en el conjunto de Chamartín. Y esa teoría cada vez es más cierta, en el Madrid los fichajes son casi obligados, y los rumores de los nuevos fichajes, unidos a la apuesta por las jóvenes promesas (Asensio, Vinicius…) dejan de nuevo en un territorio de nadie el 22.

Ya aunque haya lesiones o descartes no es la primera opción para salir, continúa siendo más un revulsivo para Zidane que un titular, y tanto Asensio como Lucas Vázquez le han adelantado en las preferencias del francés. Este verano con la disputa del mundial se prevé que realice un gran papel y los pretendientes (en especial de la Premier) llamarán a su puerta. Sólo faltará ver si decide seguir siendo un plan b en el Madrid o un primera espada en otro equipo.

El Barcelona una incógnita como visitante

El Fútbol Club Barcelona se encuentra en un momento extraño de sensaciones, por un lado está brillantemente clasificado para la Final de Copa del Rey, en Liga sigue líder destacado con 7 puntos de ventaja sobre su actual perseguidor, y en Champions pasó como primero de grupo e invicto en un grupo con la Juventus como principal contrincante en la lucha por el liderato. El ambiente debería ser de euforia y de confianza, pero nada más lejos de la realidad, los últimos partidos ligueros de los blaugrana en Liga, donde han dejado escapar 4 de los últimos 9 puntos, unidos al rival de esta noche hacen que haya cierta preocupación en el entorno culé.

El Barcelona, pese a estar invicto esta temporada (sin contar la Supercopa de España), fuera de casa no está dando las mejores sensaciones. Salvo en el Clásico, no ha sido capaz de ganar ni a Atlético ni a Valencia, cosechando sendos empates con goles en el último tramo de los partidos, y en Champions la cosa no mejora, empate sin goles en Atenas ante Olimpiacos y en Turín ante la Juventus (cierto que en ambos Messi fue suplente y rotó), y ante el Sporting de Portugal ganó por la mínima merced a un gol en propia del conjunto lisboeta.

Por tanto, los números pueden maquillar algunas dificultades del Barcelona, que además tendrá en frente a uno de los pocos equipos a los que Messi no ha marcado jamás (y ya van ocho enfrentamientos), y uno de los campos que peor se le dan a los de Valverde, donde sólo han cosechado una victoria en todas sus visitas. Conte además lleva tiempo obsesionado con este partido y sabe los puntos débiles de un Barcelona que debe dar un golpe sobre la mesa para despejar todas las dudas que hay en torno al equipo.

Klopp se vuelve a doctorar

Hay entrenadores que son capaces de levantar el ánimo y la tendencia de un equipo con su sola presencia. Y así llegó Jürgen Klopp, tras la destitución por malos resultados de Brendan Rodgers. El técnico alemán se encontró un equipo histórico, pero con una larga sequía de títulos (a excepción de la Champions de 2005), sin un rumbo fijo y sin un proyecto claro para trabajar. Pero con su sola presencia, en sus primeros partidos tuvo los mismos números que Rodgers, pero los aficionados veían algo distinto en el equipo, algo que les entusiasmaba.

Poco tiempo después llevó al Liverpool a la Final de la Europa League que perdió ante el Sevilla. Pero clasificó al equipo para la Champions, sacó la mejor versión de un Philippe Coutinho que no acababa de explotar nunca, y se sacó de la manga figuras de la talla de Emre Can, Firmino, Mané, además de recuperar a jugadores como Henderson o Lallana para la causa. Ya el año pasado no perdió un solo partido ante los 6 primeros clasificados de la Premier, dando además auténticas exhibiciones en muchos de los partidos, y este año salvo el 5-0 ante el Manchester City (debido a la temprana expulsión de Mané), la tendencia es la misma.

Pero tras un inicio de temporada con altibajos (las idas y venidas de Coutinho con el Barcelona le han afectado bastante), se presentaba el Manchester City invicto de Guardiola en Anfield. Y tras una primera parte igualada, la segunda parte fue uno de los mayores meneos que se recuerdan a un equipo de Guardiola. Superado en todo, el City no pudo hacer más que ver como los chicos de Klopp los pasaban por encima merced al mejor contraataque de europa, sello que ya firmó Klopp con el Dortmund. En tan solo cinco minutos le endosó dos goles al City mas un palo que dejaron el aprtido sentenciado, y más cuando Salah puso el 4-1. Finalmente el resultado fue de 4-3 merced a la fragilidad defensiva que siempre muestran los reds y que la llegada de Van Dijk tratará de solucionar.

Con todo la exhibición de un hombre que moldea a sus equipos a su estilo como nadie (ya se vio en el Mainz y en el Dortmund) fue exagerada. El Liverpool ya no es un equipo de mitad de tabla, es un rival temible que en Anfield asfixia a sus rivales con su presión altísima y su contraataque veloz. Klopp triunfa de manera merecida dando lecciones de buen fútbol en cada partido y con menos presupuesto que cualquiera de sus rivales por el título de la Premier (a excepción del Tottenham).

El Madrid obligado a ganar

El ‘Clásico’ llega este sábado con urgencias máximas para el Real Madrid que ve como el Barcelona está a 11 puntos de distancia ahora mismo (con un partido más) y con la tranquilidad de que pase lo que pase seguirá siendo líder destacado del campeonato. El Madrid por su parte tendrá que hacer frente al cansancio que le ha supuesto el Mundialito de Clubes y que puede provocar bajón físico durante el trascendental partido.

El Madrid parte como favorito, tiene la necesidad de ganar, con el público a su favor, y con una plantilla bastante superior a la del Barcelona, por mucho que la clasificación diga lo contrario. Pero en el Barcelona juega Messi, que tiene tomada la medida al Madrid (es el máximo goleador de la hsitoria de los clásicos) y al Bernabéu y puede cambiar él solo el devenir del partido. Pero en condiciones normales el Madrid es favorito total para un partido que puede dejar fuera de la liga al Madrid cuando no se lleva disputado ni la primera vuelta del campeonato. Valverde es muy consciente de eso y alineará a cuatro centrocampistas para intentar hacer frente al poderío blanco en la medular y marcar con especial atención a un Isco que a día de hoy es el elemento diferencial del Madrid con diferencia.

Zidane se guardará la carta de Gareth Bale para la segunda parte para intentar aprovechar el cansancio de los titulares y aprovechar los posibles espacios que puedan aparecer. Valverde perdió a su principal revulsivo arriba que era Alcácer, y Deulofeu se lesionó esta misma semana por lo que unidos a la baja de Dembélé deja con muy pocos efectivos el frente de ataque de un Barcelona que con Messi y Suárez recuperando su mejor nivel tratarán de asaltar por segundo tercer año consecutivo el Santiago Bernabéu y dejar al Madrid fuera de la lucha por la Liga.

El morbo de los dieciseisavos

El sorteo de los dieciseisavos de la Champions de este año no han sido favorables al Real Madrid. Le ha tocado el coco que todos querían evitar y con la vuelta en estadio rival para más inri. El PSG fue el gran animador del mercado veraniego con los dos fichajes más caros de la historia (Neyar 222 millones y Mbappé 190) y es un equipo que a día de hoy mete mucho miedo. Habrá que ver cómo se comporta este equipo en una cita grande (en el Allianz con la clasificación decidida fue vapuleado por el Bayern).

Quizás el único talón de aquiles del equipo sea su entrenador, Unai Emery, al que le viene muy grande este equipo, y que no es capaz de controlar un vestuario plagado de estrellas. Su gestión del lanzamiento de penaltis ha sido desastrosa, y además está comenzando a encadenar algún mal resultado que hace que el presidente ya esté sondeando el mercado en su posición. Pero el morbo lo pondrá el regreso al Bernabéu de un Neymar que este verano fue aclamado por los madridistas al salir del Barcelona y que ahora ven como es su máxima amenaza y su mayor quebradero de cabeza.

Otro que estará muy observado será el deseado por Florentino y todo el madridismo, Kylian Mbappé, el deseado ariete de 18 años que acabó firmando por el PSG en vez de por el Real Madrid querrá demostrar a la entidad blanca que se equivocaron al no apostar por él en verano. Aún con todo, yo sigo viendo favorito al Real Madrid, un equipo compacto, rodado, y que hombre por hombre es el mejor a día de hoy en el campeonato. Además con la liga muy difícil apostarán por esta competición con todo siendo además su competición fetiche, lo que les convierte en doblemente peligrosos. Además, tras haber ganado las dos últimas ediciones de la Champions ¿alguien se atreve a dudar de este equipo?.

Metropolitano juez de la liga

El Atlético y el Real Madrid se enfrentan en el estadio Wanda Metropolitano este sábado jugándose algo más que los tres puntos. Ambos, a ocho puntos del Barcelona no pueden permitirse ningún tropiezo más ya que sería perder la liga prácticamente en la jornada 11, algo que sería un duro mazazo para ambas hinchadas. Además las figuras de ambos conjuntos llegan en sus peores momentos que se recuerda con tan solo tres goles entre ambos, unas cifras paupérrimas teniendo en cuenta los números a los que nos tienen acostumbrados.

Ambos equipos además recuperan buena parte de sus efectivos, el Atlético recupera a Koke y Carrasco, y continúa con la duda de la recuperación de Filipe Luis que finalmente parece que no será de la partida. Lucas volverá al lateral izquierdo para seguir demostrando que está sobradamente preparado para ser titular absoluto en este equipo ya. Por su parte el Madrid recibió la buena noticia de las recuperaciones de Carvajal y de Kovacic, pero se descarta la participación de Keylor Navas, además de Gareth Bale (que esto es más buena noticia para los madridistas que para los Atléticos).

Simeone y Zidane son conscientes de la importancia del partido, y el parón de selecciones les ha venido muy bien para recuperar efectivos y tener más tiempo de preparar el partido. Ambos entrenadores se han enfrentado ya como jugadores y como técnicos y se conocen a la perfección. Será un partido duro, con un Atlético muy replegado buscando hacer daño con la velocidad de Carrasco y Gameiro e intentando recuperar la solidez de antaño. Y el Madrid se aferra a el único jugador que de verdad está cumpliendo en este inicio de temporada: Isco Alarcón, que ya el año pasado dio un exhibición en el Calderón para un 0-3 favorable a los blancos. Veremos si el Atlético habrá aprendido la lección.