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Divorcio Donnarumma

Ginluiggi Donnarumma está viviendo una de las situaciones más surrealistas que se hayan vivido jamás en el mundo del fútbol. El joven portero ya fue protagonista en el mercado de verano al quedar libre al año siguiente y negarse a renovar con el conjunto rossonero. Finalmente y tras varias situaciones embarazosas en el mundial sub 21 de Italia, donde llegaron a arrojarle su propia hinchada fajos de billetes con su cara acabó renovando firmando uno de los contratos más suculentos de la plantilla incluyendo además una ficha en el equipo italiano para su hermano también.

Pero cuatro meses después de la firma, su representante, el siempre excéntrico y polémico Mino Raiola, alega que el contrato de renovación va a ser recurrido para que se de por inválido debido a fuertes presiones emocionales por parte del club para su renovación. Esto cuando ya ha cobrado el cancerbero cuatro mensualidades con la mejora de contrato ya efectiva y sin que el club tenga a día de hoy noticias del descontento del portero con su firma meses atrás.

Que Donnarumma no se pronuncie al respecto tampoco ayuda a normalizar una situación que tras el partido de ayer, con pancartas de los tiffosi pidiendo la marcha del portero, llamándole pesetero y diciendo estar hartos de las situaciones vividas respecto al portero, provocó que el gigante guardameta internacional se derrumbase en el vestuario como el niño que es. Desde Milán afirman que no tienen ninguna noticia respecto al portero y que tomarán medidas ante Raiola por desprestigiar la imagen y el nombre del siete veces campeón de Europa. Pero sea verdad o no, parece que la relación de Donnarumma con el Milán está más que rota.

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