De bochorno en bochorno

Acaba de salir según The Guardian una información gravísima en torno al Fútbol Club Barcelona. Al parecer, al día siguiente de proponer a Fenkie de Jong sin mucho éxito que se redujese la ficha, el club envió una carta formal al holandés amenazándole con llevar a los tribunales su contrato ya que lo consideraban ilegal. Una extorsión en toda regla que se une a los ya muchos capítulos de bochorno y problemas legales de un club que presume de sus acciones y que quizás es el club más fuera de la ley que exista.

A los capítulos de Neymar (donde va a tener que testificar hasta Florentino Pérez para acabar de una vez con el misterio del precio final del jugador con comisiones y pagos a su padre incluidos), Rosell (presidente que por el caso Neymar y sus gestiones en Brasil como embajador de Nike le llevaron a la cárcel), Bartomeu (el presidente que hizo que Messi mandara un burofax pidiendo su salida del Barça y dejó al club al borde de la ruina) y las palancas de Laporta (nadie se explica como el Barcelona ha pasado de no poder fichar a ser el máximo agitador del mercado) se une este de Frenkie de Jong.

El jugador, en todo su derecho a continuar con su contrato firmado, está llevando todo con profesionalidad, sin una declaración, dejando que el club mancille su nombre a través de la prensa con noticias falsas a su alrededor. Podrá cambiar el presidente, los jugadores, pero los métodos del Barcelona parece que van a estar siempre fuera de la legalidad, y lo peor es que parece que se le permiten.

Adiós Bill

Triste noticia la del fallecimiento del gran William Fenton «Bill» Russell anoche a los 88 años de edad. Se va el coleccionista de anillos, el líder de la mayor dinastía conocida en un deporte colectivo, el hombre que cambió el rumbo de una franquicia y la convirtió en leyenda, un hombre que ganó nada más y nada menos que once anillos en trece años de carrera. Un auténtica salvajada irrepetible. Pero no sólo eso, ganó también dos campeonatos de la NCAA con la universidad de San Francisco, fue 5 veces MVP de la liga, y con toda justicia el trofeo de MVP de las Finales de la NBA lleva su nombre desde 2009.

Pero no sólo se le va a recordar por sus triunfos en la NBA, fue además un pionero, fue el primer entrenador afroamericano de la liga (ganando dos anillos en su primera etapa de jugador-entrenador), luchó siempre contra las injusticias raciales, apoyando fervientemente a Casius Klay cuando se negó a ir a la guerra de Vietnam y también marchó con Martin Luther King para defender los derechos de los hombres de color.

Pero su historia en Boston no siempre fue de color de rosas, Red Auerbach le seleccionó en el draft consciente de su potencial, pero en una ciudad predominantemente blanca, la llegada de Russell no sentó nada bien. Tuvo muchos problemas raciales en su primer año, que terminó revertiendo para consolidarse como la mayor leyenda de la ciudad. Es tanto su impacto que tiene una estatua suya en la plaza del ayuntamiento de Boston, dejando claro que el número 6 (que ya lleva años colgado del techo del TD Garden) será para siempre eterno en Boston y en los Celtics.

La Roma que viene

Parece que por fin la Roma va a armar un grupo que de verdad pueda competir por cosas importantes en la Serie A. El flamante ganador de la Conference League está apuntalando bien una plantilla que espera aspirar a lo más alto en el campeonato italiano y volver por fin a los puestos de liga de campeones. La llegada de Dybala, con presentación multitudinaria de por medio, ha desatado la euforia en los tiffossi giallorossi, que esperan que entre esta semana y la que viene se confirmen nuevas llegadas importantes.

La que parece más cercana y que se puede anunciar en breve es la de Wijnaldum, el holandés, descartado y apartado por el PSG tras sólo un año en el club, puede ser la piedra del centro del campo que tanta falta hace al equipo de Mourinho. El de Setúbal tanteó a Isco y Saúl para dar el salto de calidad a su equipo, pero ante las negativas de los españoles, parece que el holandés será el refuerzo deseado. La marcha de Mkhitaryan ya ha sido suplida con creces con «la joya» y ahora sólo falta quizás lo más importante mantener a Zanoilo. La gran esperanza del equipo, el jovencísimo Nicolo Zaniolo (autor del gol de la final de la Conference League) y que tras dos lesiones graves de rodilla empieza a demostrar lo que prometía en sus inicios.

El problema viene con la Juventus, que está detrás de la perla romanista, y que va a tener en vilo al equipo todo el verano en ese aspecto. De mantenerlo la delantera la Roma sería de garantías para afrontar una temporada larga, con recambios y muchas posibilidades para el entrenador luso. Con Abraham y Zaniolo, ambos de 23 años y asentándose cada vez más, y con Dybala y Pellegrini como veteranos asentados con gran rendimiento. Es momento de soñar en Roma después de muchos años oscuros.

¿El año del Arsenal?

Hasta hoy el equipo más agitador del mercado junto con el Manchester City y el Barcelona es el Arsenal. El equipo de Arteta se quedó a un punto de entrar en Champions League, mereced a la hecatombe de partido a falta de una jornada contra el Tottenham, que confirmó el sorpasso de los de Conte sobre sus vecinos del norte de Londres. Un final margo para una temporada que comenzó muy complicada, con muchos problemas para lograr la primera victoria, pero que supo reponerse y a mediados de la temporada ser uno de lo equipos más en forma de la Premier.

Para que no vuelva a ocurrir lo mismo, este verano se han puesto las pilas en las oficinas gunners. Las contrataciones de Gabriel Jesús y Zinchenko desde el Manchester City, y la de Fabio Viera desde el Oporto mandan un claro mensaje,. Y lejos de quedarse ahí, parece que Lucas Paquetá está muy avanzado, un gran fichaje al que el Lyon ya se le ha quedado pequeño. Un lavado de cara de un equipo que se quedó lejos de las expectativas tras los fichajes de Lacazzette y Aubameyang de hace unos años.

Este año y contando con una plantilla equilibrada los de Arteta ya no tienen excusas para estar cerca de los grandes, no competirles la Premier, pero si ser un equipo regular y afianzado en la lucha de las cuatro primeras plazas que van a estar más reñidas que nunca. Unas plazas que desde la época de Arsene Wenger no pisan los del norte de Londres. Mucho tiempo para un equipo que durante mucho tiempo fue un asiduo a los puestos Champions y ganador de Premier Leagues, y que llevaba mucho tiempo lejos de esa lucha. Con la inversión de este verano veremos si le da, o habrá que contar otro fracaso nuevo de proyecto, pero en este caso la inversión no podrá ser una excusa.

La cantera de Europa

Como si del día de la marmota se tratara un verano más el Ajax de Ámsterdam se enfrenta a una desbandada general de sus mejores jugadores, nutriendo de nuevo a los equipos más importantes de Europa de nuevos talentos jóvenes, bien de su propia cantera, o bien gracias al magnífico trabajo de su equipo de scouting. Las bajas del equipo vuelven a ser muy sensibles, su máxima estrella y goleador del equipo Sebastian Haller puso rumbo a Dortmund como sustituto de Haaland, Gravenberch y Mazraoui marchándose al Bayern de Munich, Lisandro Martínez al Manchester United, donde también se ha marchado el genio de este nuevo ciclo importante del Ajax Erik Ten Hag. Y no parece que vayan a ser los últimos, tanto Anthony como Tagliafico tienen un pies y medio fuera del equipo también.

Pero lejos de venirse abajo el plan del Ajax ya contaba con bajas de este calibre. Llevan años sufriendo que el nivel de la Eredivise está lejos de poder competir con las grandes ligas europeas y los nombres salidos del equipo son importantes, De Jong, De Light, Ziyech, Van de Beek, Neres o Dest son sólo algunos de las importantísimas bajas del equipo en los últimos años. Pero el equipo ya se ha movido bastante en este mercado cerrando también contrataciones a futuro importantes, y desarrollando su talento joven incluso en esta temporada pasada. A las contrataciones de Berjwijn, Wendal y Conceiçao (el prometedor hijo del entrenador Sergio Conceiçao del Oporto) se une los galones que el equipo va a dar a Kenneth Taylor, que ya destacó en los últimos meses de competición y que va a asumir totalmente el hueco dejado por Gravenberch, y de hecho ha heredado ya su número.

Seguro que el Ajax se reinventa de nuevo, y saca varios jugadores interesantes para el panorama europeo en las próximas temporadas, y para ello ha confiado en Alfred Schreuder, el ex técnico del Bayer Leverkusen, para un nuevo proyecto que espera sacar el máximo rendimiento al potencial de un equipo que nunca deja de reinventarse y que sorprende cada año en Europa con jugadores desconocidos que acaban firmando por los clubes más grandes.

El trade del siglo

La mala temporada pasad de los Lakers que se convirtieron sin ninguna duda en la mayor decepción del año al quedar fuera incluso de la disputa del play in. Por eso la franquicia californiana, que junto con los Celtics es la franquicia más galardonada de la historia con 17 títulos, se ha puesto manos al obra para revertir esa situación. Tras la anunciada extensión por un año de contrato de Westbrook, la duela Jeannie Buss está tanteando todas las posibles opciones para agitar el avispero. Y por lo que parece salvo Anthony Davis nadie es intocable, incluido un LeBron cuya relación con la franquicia es cada vez más distante.

Y en esas aparece otro equipo con grandes estrellas en problemas, los Brooklyn Nets. Cuyo mega proyecto de big three ha fracasado estrepitosamente, y que tras haberse confirmado la renovación de Irving se han encontrado con la petición de salida de Kevin Durant. Y en esas aparece la posibilidad de trade de los dos mejores jugadores de la actualidad en la NBA. Un trade que jamás se había dado de esa magnitud y que puede cambiar totalmente el devenir de la liga y reactivar ambas franquicias. La llegada de Lebron a Brooklyn sería una de las dos opciones de juntar a Irving y LeBron, algo que ambos llevan buscando tiempo y que este verano parece que va a poder suceder finalmente. Unido a estos dos estaría un Ben Simmons que todavía no ha debutado desde que llegó vía traspaso de Philadelphia tras la marcha de James Harden y que con LeBron sería un jugador más que compatible. Pasaría a ser un gran distribuidor de balón sin acapararlo y sin necesidad de generar tiros, centrándose en aprovechar ventajas generadas por James e Irving, y dando ese punto de defensa que tanto ha hecho falta en unos Nets que no han llegado si quiera a una Final de Conferencia en los 4 años con las estrellas en su plantilla.

Por su parte Lakers juntaría de nuevo a las estrellas de Oklahoma, que tras la marcha de Durant protagonizaron sonados piques durante un par de años, con Durant conquistando dos anillos y siendo el líder de aquellos Warriors imparables, y Westbrook coleccionando triples-dobles partido a partido para ser MVP de la liga. Pero eso es agua pasada, y su relación sería óptima para, contando con un Davis sano de interior poder ser un equipo totalmente temible si deciden colaborar en equipo. Todo esto siguen siendo habladurías y es mu difícil que se de, pero si el río suena es por algo, y los cromos se han llegado a poner sobre la mesa, ahora solo falta que las franquicias estudien la viabilidad de este movimiento, pero sería algo histórico de producirse sin duda alguna.

Efecto Cholo

Se han desatado los rumores en torno al posible fichaje de Cristiano Ronaldo por el Atlético de Madrid. A primera vista y con la mente fría parece un absurdo muy difícil de creer. Pero con Luis Suárez hace dos años comenzó algo parecido que acabó con el uruguayo firmando por los rojiblancos y conquistando la undécima liga colchonera con una temporada para enmarcar. El caso de Cristiano es incluso más peculiar, tras haber intentado fichar por los grandes clubes de Europa necesitados de un 9, han naufragado los intentos por el Chelsea y Bayern, el Atlético se presenta como su única oportunidad de jugar en un equipo top que compite en liga de campeones, algo básico para el delantero luso.

Pero lejos de la utopía de ver al mayor símbolo del Madrid del siglo XXI vestido con la camiseta del eterno rival de la ciudad, centrémonos en el crecimiento exponencial del Atlético. Cuando llegó Cristian Ronaldo al Real Madrid, el Atlético sufría para clasificarse para los puestos champions en liga, veía como se marchaban del equipo sus estrellas (Forlán y Agüero) y no tenía rumbo fijo. Hasta la llegada del técnico argentino. Con él el Atlético ha crecido tanto que jugadores de su dimensión ven factible y con buenos ojos jugar en el equipo. Eso es lo más complicado de conseguir para un club que no ha vendido la propiedad a ningún estado para que sea el juguete del dueño de un país, se ha conseguido a base de logros deportivos gestionados por un entrenador al que no se valora suficiente la dimensión de crecimiento que ha provocado en el club. Venga Cristiano o no; yo no soy muy optimista, la sensación que queda es que el Atlético comienza a ser un club atractivo para los mejores jugadores del mundo, y que a nadie sorprende que estos jugadores quieran jugar en el club colchonero.

Cabezones hasta el final

El Bayern de Munich es uno de los grandes clubes de Europa por excelencia. Su trayectoria habla por sí sola, y su gestión es impecable en cuanto a números y dispendios. Pero si de algo están pecando últimamente es de cabezonería. Ya hace unos años perdieron a Tony Kroos, prácticamente a cambio de nada hacia el Real Madrid (que hizo un pago semi simbólico como deferencia al Bayern) por no querer ofrecer un contrato mayor a un jugador que era canterano del equipo bávaro y que tenía una gran proyección. Pero lejos de aprender la lección, sigue tropezando en la misma piedra, con Alaba el año pasado lo mismo, tuvieron unas negociaciones muy complejas que acabaron rotas y con Alaba marchándose gratis al Real Madrid de nuevo y triunfando en su nuevo club. Este verano un caso similar con Sülle y Tolisso, que si bien están muy lejos del nivel de los mencionados anteriormente, su marcha es por no llegar a un acuerdo de renovación. Y para el verano que viene está el caso de Gnabry, que continúa con un tira y afloja con el club que persiste y que tiene pinta de acabar con el extremo alemán lejos del Allianz Arena.

Pero el que parece el culebrón del verano en las oficinas del Bayern este verano es el de Lewandowski, un jugador que está en su último año de contrato y que ha pasado de querer renovar el año pasado, a querer abandonar el club este mismo verano. Su edad, 33 años, ha hecho que desde Munich hayan sondeado el mercado, especialmente la opción de Haaland y esto ha mosqueado al delantero polaco que ha considerado que su ciclo en el club ha finalizado y quiere ir al Barcelona. Pero la cabezonería de la directiva, con Rummenigge y Kahn como principales stoppers de la operación, está haciendo que la situación con el polaco se largue y pueda tener un final poco beneficioso de nuevo. Lewandowski se incorporó ayer a los entrenamientos con el club ya que por profesionalidad no se va a declarar en rebeldía, pero por edad y con un último año de contrato el club muniqués debería dejar su orgullo a un lado y terminar por llevarse un beneficio por un jugador que el año que viene dejaría el club a coste 0. Parece que pese a que se vaya a alargar la situación el destino del polaco será finalmente Barcelona, pero con la directiva muniquesa cada día puede suponer un cambio de guion y obligar a cumplir el año de contrato al killer es una opción que se baraja seriamente sobre la mesa, dando a entender que no han aprendido nada de estos últimos años.

La maldición del 9

Desde la llegada de Roman Abramovich a la presidencia del Chelsea el conjunto blue se instauró rápidamente en la élite del fútbol europeo, de la mano del ruso el club ha conquistado 5 Premier League y 2 Copas de Europa además de Copas nacionales. El equipo siempre ha competido económicamente por los mejores fichajes y ha contado en sus filas con grandes estrellas en todas las posiciones. Pero donde quizá ha tenido los mayores problemas ha sido en la posición de 9, y más si el delantero iba unido a ese icónico dorsal que desde los inicios llevó siempre el goleador del equipo. Ni Fernando Torees (en su momento el fichaje más caro del club), ni Lukaku (hasta en tres ocasiones lo han intentado con el belga), ni Morata por el que recordemos pagaron 80 millones al Real Madrid, Falcao (aunque ya mermado tras su lesión de rodilla tampoco cumplió expectativas), ni con el canterano Abraham hubo manera de asentarse como goleador fijo del equipo. Tampoco no llevar el 9 es sinónimo de éxito, sino que se lo digan a Sevchenko (junto con Torres quizás el fichaje más decepcionante del cuadro blue) o ahora Timo Werner.

El único killer que de verdad marcó una época y respondió a la responsabilidad depositada en él fue el gran Didier Drogba. Curiosamente el marfileño llevó el dorsal 11 en el cuadro blue ya que al llegar el dorsal maldito lo llevaba el lateral holandés Bouhlarouz, una señal quizás para que el elefante pudiera triunfar. Muchos acompañantes además han naufragado a su lado, Kalou, otro marfileño no pudo nunca acercarse al nivel de Didi, Anelka fue quizás con el que mejor dupla formó, pero el francés siempre a la sombra del africano. Ahora con Tüchel la historia continúa, fue capaz de ganar la Champions League del año pasado sin un 9 puro, y parece que la posición de falso 9 de Havertz se va a mantener ya que está rindiendo muy bien, pero los rumores de la llegada de un 9 de garantías a Londres se suceden, con Cristiano Ronaldo como nombre principal (y con el dorsal 9 libre), quizás si alguien puede romper esa maldición sea el mejor goleador de la historia. Cristiano llegaría además a un equipo que es un verdadero bloque y con mucha recuperación en campo contrario (junto con el City y Liverpool los que más consiguen) con lo que su número de ocasiones aumentaría y el de Madeira ha demostrado sobradamente que no necesita mucha ocasión para sumar diana. Habrá que ver cómo se desarrolla el verano para confirmar si el nuevo dueño del equipo Todd Boehly trae alguna estrella bajo la manga para conformar un equipazo definitivo y romper la maldición del 9 de Abramovich.

La casa sin barrer

Este Lunes el Barcelona tendrá la primera sesión de pretemporada para la nueva temporada, y lo hará con todo por hacer todavía. No ha confirmado todavía (aunque parece ya hecho) los fichajes de Kessié y Christenssen, el culebrón con Dembélé continúa incluso sin ser ya oficialmente jugador blaugrana y cuando parecía ya un imposible, las probabilidades de que el extremo francés acabe firmando de nuevo con el Barcelona son cada vez más altas. También la operación salida parece totalmente detenida, ningún jugador a los que Xavi ha comunicado que no cuenta con él tiene intención de salir, los altos sueldos que han firmado es difícil que los puedan asumir otros clubes, por lo que jugadores como Braithwaite, Umtiti o Lenglet sólo saldrán vía cesión y asumiendo el Barça parte de su ficha.

Los rumores sobre Lewandowski son recurrentes cada día, el Bayern no parece que vaya a aflojar y bajarse de los 60 millones que piden. y pese a la rebeldía del jugador de momento se mantienen firme en su postura. Koundé es el otro gran sueño de Xavi para la zaga, cuando parecía que su marcha al Chelsea era inminente, la intromisión del conjunto blaugrana ha paralizado todo y parece que ya se han comenzado las negociaciones. Y por último Raphina, el extremo del Leeds, que al principio era la alternativa a Dembélé, ahora parece que aún renovando el extremo francés su llegada se terminará dando ya que Xavi los ve compatibles en el campo. Laporta y Alemany están haciendo malabares tras las famosas palancas aprobadas en la junta y la venta de parte de los derechos televisivos del club que ya le han reportado mas de 200 millones.

Muchas utopías, mucha incertidumbre y la pretemporada empieza hoy con las mismas caras (con la buena noticia de Ansu Fati, que comienza por fin la pretemporada sano y desde el inicio) y con dos jugadores con los que tiene una encrucijada, Memphis y de Jong, imprescindible la venta de este último para hacer caja, pero que si acepta una rebaja salarial parece que todavía puede tener recorrido en el Camp Nou. Otro giro de guión para un equipo con todo por hacer todavía.

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