La Juventus arregla el estropicio

Parecía que el partido en el Giuseppe Meazza estaba resuelto en el minuto 12 de partido, cuando ya con el gol de Douglas Costa en el marcador, el árbitro pedía el VAR y terminaba expulsando correctamente a Matías Vecino tras una entrada salvaje a Mandzukic. Este panorama dejaba helado a los aficionados del Inter y a los del Nápoles, que veían que la Juventus iba a ganar plácidamente en su salida más complicada para tratar de recortar puntos.

Pero la segunda parte (la primera acabó con un gol anulado a Matuidi correctamente por fuera de juego) empezó el Inter como un vendaval. Primero fue Icardi el que conectó un cabezazo a la red de Buffon y con el subidón, Perisic dribló a Cuadrado para centrar con veneno al área juventina y Barzagli eterminó introduciéndose el balón en su portería. Estalló el Meazza y en Nápoles se frotaban los ojos, esta derrota hacía que dependieran de ellos mismos para levantar la Serie A.

Pero en sólo seis minutos, los que transcurrieron del 83 al 89, Cuadrado e Higuaín frustraron a los hinchas interistas y bajaron de la nube a los napolitanos como mejor saben hacer, en los últimos minutos, con el partido más trabado posible y llevándose una victoria que vale un título. Y vaya si fueron conscientes que lo celebraron como si de una final se tratase al pitar el árbitro el pitido final. Aún queda la salida al Olímpico ante la Roma, pero esta Juve quiere la séptima consecutiva.

Ricky se come a Westbrook

Sensacional partido de nuevo de Ricky Rubio que consigue la tercera victoria consecutivo para su equipo ante los Thunder y deja a una sola victoria el pase a semifinales. Y no fue un partido fácil, llegaban los Thunder y Westbrook en especial picados con estos batalladores Jazz, pero ni con esas pudieron sumar una victoria en los dos duelos en Salt Lake City, lo que les deja muy desfavorable la eliminatoria, y además, deja muy tocado el proyecto de los Thunder (Paul George es agente libre el año que viene).

Tras las declaraciones tras el tercer partido en el que Westbrook aseguraba que el triple doble realizado por Ricky no iba a volver a ocurrir, el de Masnou sacó su versión más trabajadora y fue capaz él solo de sacar cuatro faltas al base californiano antes de que que hubiese finalizado el segundo cuarto. Gracias a eso los Jazz remontaron la desventaja inicial con la que Oklahoma arrancó el partido, y poco a poco gracias al trabajo de Donovan Mitchell se llevaron el partido.

Especial mención a la pareja interior de los Jazz, con Favor y Gobert a un gran nivel tanto ofensivo defensivo (una noche más). También Ingles estuvo a gran niel desde el perímetro y Ricky volvió a comandar con maestría a unos Jazz que están en un momento de forma espectacular y a los que después de esta serie nadie va a querer enfrentarse. Gran trabajo de Quin Schneider desde el banquillo para conformar un equipo compacto que ya no sólo se dedica a defender bien, sino que está dominando muy bien las transiciones, y a los que la llegada de Donovan Mitchell les ha venido perfecto para los ataques estáticos, un arma del que llevaban tiempo careciendo.

El Nápoles no se rinde

Espectacular final ayer en el partido por el título de la serie A en el Juventus Stadium. El Nápoles segundo a cuatro puntos de la Juventus, venció en el último suspiro gracias a un cabezazo inapelable de su central Koulibaly, que le vale para colocarse a un solo punto de los bianconeri y apretar las últimas cuatro jornadas de la liga. Conseguían así los de Sarri ganar el partido y salvar el match ball por una Serie A que se ha convertido en el único campeonato con un final de emoción de las grandes ligas.

Aún así la Juventus sigue con ventaja, pero sus cuatro jornadas son más complicadas que la de su perseguidor napolitano. Los de Allegri visitan el Giusseppe Meazza este fin de semana para medirse a un Inter que se está jugando entrar en Champions League contra los dos equipos de Roma. Además se enfrentará en casa ante el Bolonia y después visitará el Olímpico, donde le esperará la Roma, que puede estar clasificada ya en ese momento para la final de la Champions y con la moral por las nubes, mientras que en la última jornada recibirá al Hellas Verona.

El Nápoles por su parte recibirá la Fiorentina en San Paolo y tendrá que visitar al siempre difícil Torino para acabar la liga recibiendo a la Sampdoria y viajando a Crotone. Un camino más asequible que el de la Juve, que tras verse con cuatro puntos y media serie A en el bolsillo, se complicó la vida en el último minuto de ayer y ve peligrar su séptimo scudetto consecutivo. Mucha emoción para un campeonato que este año ha reverdecido de nuevo y está recuperando poco a poco el buen nivel que tenía en la década de los 90 y el 2000.

El Tottenham tiene sombra

Tras la victoria en Stamford Bridge de hace unas semanas parecía que el Tottenham dejaba sentenciada la cuarta plaza que da acceso a la Champions League en detrimento del Chelsea. Con la victoria cogía un colchón de siete puntos sobre los vecinos del sur de Londres que parecía definitivo. Pero su tropiezo entre semana ante el Brighton, unido a los malos momentos que ha ido atravesando el equipo han hecho que los de Conte se coloquen a cinco puntos de nuevo y estén al acecho de esa cuarta plaza.

Parece complicado que la pierda, pero el Tottenham no es un equipo que soporte bien la presión, y no está terminando bien además la temporada. Su eliminación ante la Juventus supuso un fuerte mazazo y a partir de ahí salvo la gran victoria en el derbi no han levantado cabeza. La vuelta de Lamela además ha desplazado al jugador más en forma del equipo, el coreano Son, al banquillo incomprensiblemente, y el equipo se ha resentido, merced también a la floja temporada que ha realizado la estrella Dele Alli (aunque fue autor de dos de los goles en Stamford Bridge).

Pochettino tendrá que controlar las últimas jornadas de su equipo para no perder esa preciada cuarta plaza, ya que el futuro del equipo, unido a que el año que viene estrenarán su nuevo estadio (han estado toda la temporada jugando a préstamo en Wembley) dependen de jugar la Champions League el año que viene. Si quieren retener a Harry Kane y Dele Alli deberán aguantar las últimas jornadas la persecución de un Chelsea que va a ir con todo a por la cuarta plaza.

El Sevilla la Copa por Europa

El Sevilla está teniendo una temporada extraña. Destituyó a Berizzo a media temporada cuando el técnico casi se recuperaba todavía de un cáncer de próstata, contrató a Montella y nada más aterrizar encajó una manita en casa de el Betis que escoció y mucho al Sevilla, se clasificó el equipo para la final de la Copa brillantemente tras eliminar al Atlético y Leganés y llegó por vez primera después de sesenta años a los cuartos de la Champions.

Pero en la liga el equipo anda séptimo, y con muchas posibilidades de no disputar competiciones europeas el año que viene. De no ganar la Copa tendrá que quedar en séptimo lugar al menos para disputar competición europea el año que viene, algo que sería un palo muy duro para un equipo acostumbrado a pelear en competiciones continentales los últimos años sin excepción. El problema es que tanto Betis como Villareal (que ahora están por delante) y Celta, Girona o incluso la Real Sociedad (tras la victoria ante el Atlético) van a pelear hasta el final por entrar en Europa poniéndoselo muy difícil a los hispalenses.

Por ello debe afrontar la final de este sábado como más que un título, es el acceso directo que daría tranquilidad al equipo y que le permitiría no vivir jornadas agónicas en las últimas jornadas de liga, y gracias, ya que el pasado fin de semana remontó para empatar un 0-2 adverso del Villareal que le hubiese puesto muy complicadas las cosas. El equipo llega en un bache del que no han salido tras la eliminación del Bayern, pero ya hace pocas semanas le plantó cara al Barcelona (pese a que Messi en un minuto les empatara los dos goles de renta) y ese debe ser el camino a seguir.

Un Barcelona ‘desnaturalizado’

El Barcelona cumplió en Vigo para llevarse un empate que le mantiene como invicto en esta liga y que le hace haber podido rotar a todos los titulares salvo Ter Stegen para la final de Copa de este sábado. Pero lo hizo con una alineación en la que por primera vez en 16 años ningún jugador de la Masía era de la partida, lo que deja clara la nueva política de una directiva desnortada desde el aterrizaje del presidente Bartomeu.

El Barcelona, sin canteranos pero con jugadores pagados a base de talonario, fue zarandeado por un Celta que cuando Iago Aspas y Wass están en buena forma es un equipo temible, sobre todo en Balaídos. Así la primera parte el Barcelona se sostuvo sólo por el gran estado de forma de su portero, y por un Coutinho que parece que es el único empeñado en justificar que sí fue acertado su fichaje por el Barcelona pese a su alto precio.

Aún así el Barcelona se puso por delante con ese alma en pena que vaga por el campo llamado Dembélé, que pese al gol sigue dejando muestras preocupantes de desconexión y de apatía. Tras el descanso al que se llegó con justicia con 1-1 con gol de Jony, llegó el momento Messi. Durante los diez minutos en los que entró y que el Barcelona se mantuvo con 11, el Celta se vio sobrepasado totalmente por la figura de un jugador que cambió a todo el equipo e inició la gran jugada colectiva que terminó con el 1-2 de Alcácer (aunque el gol es 99% de Paulinho ya que su tiro iba dentro y Alcácer la toca en la línea para asegurar).

Pero entonces llegó el momento de Aspas, con un desmarque de libro le ganó la espalda a Sergi Roberto y Yerry Mina y el primero lo agarró descaradamente cuando se disponía al mano a mano con Stegen. Roja directa para el recién entrado (que no le priva de la final de Copa) y el Celta que volvió a dar un paso adelante. Empató en los últimos minutos por medio de Aspas, quién si no, con ayuda de su mano de manera involuntaria. Pero el Barcelona dejó claro que cuando se desnaturaliza no tiene norte, y al final los de casas deben arreglar el desaguisado.

Iniesta muy cerca de China

Parece que el futuro de Andrés Iniesta ya no va estar ligado con el Fútbol Club Barcelona. El canterano y capitán del equipo pondrá fin a su carrera en e conjunto azulgrana este verano y probará la aventura china tras haber ganado absolutamente todo con el club que le dio la oportunidad de debutar en primera. La situación se está alargando más de lo que debería, pero quedará la sensación de que Iniesta, bien dosificado este año por Valverde, todavía tiene fútbol para la élite siempre que se asuma su rol de intocable en todos los aprtidos y asuma la edad que tiene.

Pero parece que Iniesta está ya muy desgastado tras media vida en la élite del fútbol. Desde su debut es junto a Messi el jugador que más títulos como azulgrana tiene, superando incluso a Xavi Hernández en ese aspecto. Este año puede irse habiendo ganado liga y copa con el conjunto azulgrana, lo que sería una gran despedida, aunque quede emborronada por el desastre de Roma. Iniesta, que además disputará sus últimos partidos con la selección también en el Mundial, anunciará en breve su decisión, aunque en el Barcelona ya se trabaja con este escenario.

Un jugador diferente, al que las lesiones le han privado en muchas ocasiones de una gran continuidad, pero que quedará en la memoria de todos los españoles gracias a su histórico gol a Holanda en la final del Mundial de Sudáfrica en 2010. Los últimos años en el Barcelona su rol de intocable se vio alterado y hace un par de años ya estuvo a punto de dejar el club por esta situación, pero finalmente aguantó aunque parece que éste sí será su último año. Muchas gracias por tu fútbol y que te vaya bonito Andrés.

Oladipo asalta The Q

Primera vez en doce años de participación de LeBron James en playoffs que pierde el primer partido. Llevaba además tres años consecutivos sin una sola derrota en primera ronda, pero ayer los Indiana Pacers les bajaron a la tierra de nuevo. Un excelente Oladipo, unido a una pésima serie de tiro exterior de Cavaliers (James falló los cuatro triples que intentó) hicieron que los de Indiana se llevaran con todo merecimiento el primer partido de la serie, dejando muchas dudas en cuanto al rendimiento de estos Cavs, que pese al triple doble de LeBron perdieron con contundencia en casa.

McMillan planteó un partido muy serio en defensa, y con un ataque fluido, aprovechando el daño que hace Miles Turner en la pintura. El Pívot hizo sufrir mucho a un Kevin Love, que pese a alcanzar veinte rebotes, volvió a quedarse en nueve puntos, dejando mucho que desear para un escudero de LeBron. El resto del equipo se contagió de la mala racha en el tiro exterior y tanto Jeff Green, que falló los ocho tiros que intentó, como José Calderón que falló sus tres triples, no aportaron desde la segunda unidad tampoco.

Se trata sólo de el primer partido de la primera ronda, pero las sensaciones no son buenas para estos Cavs, que dependen en exceso de que James realice una superproducción durante el partido para poder ganar. En cuanto la estrella tiene un pequeño resfriado el equipo se resiente y es incapaz de ganar. Nadie da la cara cuando el 23 no está acertado en el tiro, y eso es algo muy peligrosos que quizá les de para pasar esta primera ronda, pero no para luchar por el anillo.

Cómo vienen los playoffs

El Jueves se acabó la temporada regular, quizás una de las más igualadas ya que hasta la última jornada en el Oeste hasta tres equipos podían ser terceros de la conferencia y hasta cinco equipos se disputaban las últimas tres plazas de acceso. Esto hace que ya varios cruces desde la primera ronda sean de máxima intensidad e igualdad. El Thunder-Jazz y el Blazers-Pelicans prometen ser de taquicardia, con muchas cuentas pendientes entre ambos equipos y con muchas ganas de revancha, como también las habrá en en el Warriors-Spurs tras la polémica acción de Pachulia sobre un Leonard que no va a disputar la serie, dejando muy huérfanos a los Spurs.

En el Este la cosa se acrecenta incluso más, desde el Celtics-bucks, donde los verdes con la lesión de Irving tendrán muchas dificultades de superar a uno pujantes Bucks de un Antetuokompo que busca hacer grandes cosas en postemporada. Pero incluso los Raptors, pese a haber acabado primeros del Este se medirán a uno Wizards siempre peligrosos que esperan recuperar para la causa a John Wall. Los Cavaliers de LeBron, que acabaron finalmente cuartos se medirán a unos Pacers, que han sido una de las revelaciones del campeonato, y a un Oladipo que ha llegado a a ser incluso All Star este año y que venderán muy cara su derrota.

Los favoritos claros en las series son los jovenes Sixers, que han acabado la temporada con 16 victorias consecutivas y recuperando al número uno del draft de este año Fultz, y que se medirán a unos Heat que han subido en la clasificación merced al desplome de los Wizards tras la lesión de su super estrella. Aún así la igualdad hace que pueda ganar cualqueira en casa de cualquiera, lo que hace que estemos deseosos de que llegue el sábado y comiencen la ristra de partidos.

Desperdiciar sus mejores años

El Barcelona cayó ayer con estrépito ante la Roma, en lo que ya forma parte de uno de los recuerdos más negros de su historia. Nadie esperaba un batacazo semejante, ni el Barcelona había aventurado tantas debilidades como para pronosticarlo si quiera, pero la Roma dio una lección de intensidad ayer que hacía tiempo que no se veía. Y lo peor de toda esta situación es que es la tercera vez consecutiva que el Barcelona queda apeado, y cuarta en cinco años, en cuartos de final de la Champions League.

Y lo peor es que lo hace con el mejor jugador de su historia en sus filas, con un Messi que va a cumplir su duodécima temporada en el Barcelona y que “sólo” ha ganado cuatro Champions, aunque la primera fue testimonial. Da la sensación que el Barcelona no ha aprovechado el impulso que su estrella le ha dado. No es posible que un equipo que cuenta con Messi en sus filas haya sido eliminado por equipos como la Roma, el Atlético o la Juventus, y más de la manera en que ha sido eliminado por estos equipos. Da la sensación de que cuando Messi cuelgue las botas el Barcelona no habrá aprovechado en Europa el paso de este fenómeno y que difícilmente se repetirán tiempos semejantes o mejores sin él.

Es un día muy triste para el Barcelonismo, pasar de estar realizando una campaña casi perfecta, a darse de bruces con una realidad, la política de fichajes ha sido pésima desde hace cinco años, y sólo ha sido maquillada por las anchas espaldas del 10, que ha hecho que el Barcelona gane ligas y Copas del Rey a un ritmo vertiginoso. El Barcelona debería haber dominado durante la última década la competición continental, y sin embargo sólo llegó a tres finales y a una semifinal, un bagaje pobrísimo que deja la sensación de que se podía haber conseguido mucho más con directivos con dos dedos de frente, y no la política de bandazos a la que ha sido sometido el club desde la marcha de Laporta. Espero equivocarme pero me temo que no se verán muchas Copas de Europa próximamente con el sello del Fútbol Club Barcelona.