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Infantinada a la vista

El mundial de fútbol celebrado en USA, Canadá y México, puede haber sido el origen del mayor cisma jamás visto en el mundo del fútbol. Ahora parece ser que el cuñado de la hija de Donald Trump, lidera un grupo de inversores muy potente que quieren comprar el 20% del derecho comercial del Mundial para explotarlo y lucrarse con ello. Un panorama que dejaría la esencia de lo que ha sido el mundial por más selecciones clasificadas para que haya más partidos (bajando enormemente el nivel de los mismos), pausas de hidratación innecesarias para poder meter anuncios, más descansos largos para actuaciones y shows que den dinero, encarecer las entradas para los partidos para hacer más dinero, más palcos VIP para hacerse fotos e historias que colgar en redes por parte de famosos e incluso como ya se especula, acortar el periodo de cuatro años entre mundial y mundial para poder sacar más dinero.

Todo esto liderado por Donald Trump en la sombra, con quien Infantino ha hecho una estrecha relación, con su punto más álgido tras la retirada de la tarjeta roja a Balogun por petición expresa del mandatario estadounidense. Un esperpento de magnitudes monstruosas, que además trae consigo la creación de una empresa dentro de la FIFA, para poder gestionar esta venta del 20% de los derechos comerciales, y que se asegurarían que liderara Infantino una vez que en 2031 acabe su mandato como presidente de la FIFA. Todo está fríamente calculado, como que Trump haya propuesto a Infantino como presidente de la ONU, cómo no lo va a proponer si le concede todo lo que le pide, para mayor gloria del hombre que pretende hacer suyo un deporte milenario y un evento que es el más seguido por el planeta tierra.

La UEFA ya se ha posicionado contra esta aberración, intentando hacer fuerza para que este acuerdo, que sembraría un precedente muy peligroso ya no solo para el Mundial, sino para todo el deporte como tal, no se lleve a cabo. El fútbol es un deporte por y para el aficionado al fútbol, no una reunión de clase alta a la que no le interesa el evento sino darse protagonismo y poder presumir de su ostentoso nivel de vida ante los demás. Dejando al verdadero aficionado sin la posibilidad de ver en directo el partido y bajando la calidad del evento cada vez más, generando calendarios asfixiantes para unos jugadores que ya no pueden más, que llegan a finales de temporada con lesiones o lejos de su 100% y que se nota en la intensidad de los partidos. Trump va a intentar salirse con la suya una vez más, hay que tener en cuenta también que el empresario que lidera esto (además de hermano del nuero de Trump) es hijo de Charles Kushner, un magnate inmobiliario que debería haber cumplido condena en prisión por contribuciones ilegales a campañas políticas, evasión fiscal y manipulación de testigos. Todos cargos gravísimos y en los que llevaba las de perder hasta que el presidente le indultó sin motivo alguno evidente para salvarle el cuello.

Bochorno para la historia

España se alzó con su segunda estrella tras una final durísima por la intensidad y fuerza con la que se aplicaron los argentinos, y en la que hasta la segunda parte de la prórroga ni habían tenido ocasión ni disparo ante su rival. Un partido por momentos casi violento, en el que se olvidaron de jugar y que acabaron con uno menos pero bien pudieron ser hasta tres los jugadores expulsados. El planteamiento de la albiceleste fue rácano, sin ideas y con la clara intención de trabar juego y que no ocurriera nada durante el partido. No aprendieron la lección que les pasó contra Inglaterra, donde estuvieron casi eliminados hasta que se decidieron a jugar un poco y remontaron agónicamente.

Lo peor además no fue sólo ese planteamiento pobre, sino la actitud de todos los jugadores salvo su capitán Messi. Todos fueron a hacer faltas y contactos con y sin balón en disputa, amén de fingir una agresión cada vez que alguien se les acercaba. La imagen que habían dejado tras la conquista merecida del mundial en Qatar ha quedado sepultada por esta versión macarra y barriobajera de un equipo que se vio superado en todo momento por una selección española que fue inmensamente mejor durante todo el partido y que en ningún momento entró en la provocación rival pese a todos los intentos y artimañas empleadas.

El árbitro esloveno por su parte permitió más de lo debido aunque es comprensible que no quisiera bajar mucho el listón en una final del mundo. Lo que nadie esperaba es el pobrísimo planteamiento de los de Scaloni, que pese a todo y ayudados en momentos puntuales (el gol anulado a Ferrán con 0-0 es para hacérselo mirar), casi aguantan hasta los fatídicos penaltis en un partido que las estadísticas retrataron a la albiceleste, dejando un bagaje sonrojante y vergonzoso. Y pese a ponerse abajo y con uno menos, cuando se decidieron a jugar y le dieron a Messi balones, tuvieron un par de ocasiones claras ara empatar. Por eso no se entiendo que no intentaran jugar o hacer daño con balón al equipo español cuando tenían a un jugador tan diferencial como Messi sobre el campo. Al final ganó el fútbol, el mal perder argentino quedó evidenciado ante todo el mundo y la segunda estrella se bordó en la camiseta roja de España en una final que será recordada por el pobre espectáculo argentino.

Al final si hay Finalísima

Espectacular remontada de Argentina ayer par demostrar que vuelve a tener 100 vidas y más. En otro ejercicio de resiliencia y supervivencia en el campeonato, donde todas las rondas eliminatorias han sido taquicárdicas para los de Scaloni, Messi volvió a subirse al equipo a la espalda y con dos asistencias clasificarse para su tercera final del mundial, segunda consecutiva y seguir con el sueño de la cuarta estrella para su país.

Argentina tocó a rebato una vez se vio por detrás del marcador, ya que antes no había dado más de tres pases seguidos, y estaba más preocupado de trabar el juego y generar tanganas con los ingleses que de hilvanar jugadas. Pero tras el gol de Gordon, el acoso fue descarado, y de no ser por Pickford y la fortuna de los palos, la remontada se hubiera completado antes, pero la épica a la que se ha abonado la albiceleste le llevó en volandas en un partido que no supo jugarlo en los momentos finales Inglaterra.

Los cambios atrevidos de Scaloni contrastaron con la racanería de Tuchel, que metió a su equipo en el área y lo pagó caro, renunció a volver a jugar y dejó que pasara el tiempo, viendo cómo se le venía encima un vendaval de centros y ocasiones, que acabó derrotándolos y dejándolos sin la ansiada final que buscan ya desde 1966. Ahora se verán las caras con España en un encuentro que se debió disputar en Marzo de este año, al ser los vigentes campeones de Europa y Copa América, pero que por temas políticos y el uso de sedes ajenas a los aficionados y si afines al dinero impidieron la disputa de ese partidazo, que ahora será en el escenario más grande del Mundo.

Y pretenden organizar el Mundial

La final de la Copa África se disputó anoche, entre la local Marruecos y la Senegal encabezada por Sadio Mané. El triunfo fue para los segundos en al prórroga tras otro arbitraje más que dudoso para la anfitriona Marruecos, que vio como su estrella Brahim Díaz marraba un penalti en el descuento que mandó el partido a la prórroga donde se proclamaría campeona por segunda vez consecutiva Senegal. Ya durante todo el torneo el run run en torno a los arbitrajes en los partidos de Marruecos eran más que evidentes, en la propia final, el penalti inexistente pitado en el descuento hizo que el seleccionador senegalés mandara a sus jugadores a los vestuarios y provocó la invasión de campo de los propios aficionados senegaleses. Un bochorno de 25 minutos con todo paralizado que dio la vuelta al mundo dejando en mal lugar un torneo que no tiene sentido su disputa en fechas con compromisos de clubes.

Pero lo peor no es eso, lo peor es la imagen del portero suplente senegalés, batallando durante los 90 minutos mas prorroga con infinidad de recogepelotas marroquís de avanzada edad (ninguno era menor de 16 años) por la toalla de su portero titular Mendy, para poder secarse los guantes y la cara con la lluvia incesante que estaba cayendo. Una imagen bochornosa que define bien a un país, que recordemos pretende que se dispute allí la final del mundial de 2030. Inconcebible por mucho que quieran construir un estadio ex profeso para la ocasión que luego veremos qué hacen con él. Un país que ha disputado la copa en su país y cada disputa ha dado mala imagen, malas formas, y sobre todo un aroma a corrupción que es dañino para cualquier evento, y más para el más grande del mundo. Espero que la FIFA haya tomado buena nota y no se deje llevar por las plusvalías y regalías que les pueda dar el país africano, porque sería otro desastre de talla mundial que no se podría tapar de ninguna manera y, y sobre todo no hay manera de justificar una final allí.

Funcionó la extorsión

Hace poco menos de un año que Munuera Montero arbitró el famoso Osasuna Real Madrid de la temporada pasada en la que expulsó justamente a Jude Bellingham tras un insulto directo hacia su persona. Esto provocó una avalancha de indignación por parte de la maquinaria de prensa madridista, que acabó sacando los negocios privados del árbitro, acusándolo de amaño y de doble interés en contra del club, lo que llevó a una investigación hacia él como si de un criminal se tratara (y su correspondiente exclusión durante ese tiempo para no poder designado para ningún partido). El propio árbitro denunció hasta amenazas a su propio hijo menor durante este tiempo en el que no podía ni acompañarlo al colegio si quiera.

Pues bien. casi 365 días después de aquello, Munuera fue designado para arbitrar la final de la Supercopa de España 2026, un partido que le vino grande desde el principio y donde claramente favoreció en todas las decisiones a un Madrid que estaba esperando lo que ellos consideran cualquier mínimo agravio para volver a sacar toda la campaña con todo hacia él de nuevo. No pudo ser ya que más no les pudo ayudar el árbitro, permitió de todo a Álvaro Carreras, con entradas criminales sin sanción, permitió una entrada de roja de Asencio sobre Pedri en la que no vio siquiera amarilla, y permitió que los blancos pararan constantemente el juego blaugrana en la primera parte sin sanción alguna, y si marcó como roja directa una entrada de amarilla a de Jong en los últimos instantes.

El colofón llegó con el descuento de la primera parte, donde permitió el ataque que originó un córner (que no era córner, era falta de Bellingham sobre Eric García) que a la postre sería el empate a dos de Gonzalo con el tiempo cumplido (más el añadido de un minuto más por gol blaugrana cumplido también). Un arbitraje que le deja ahora en tierra de nadie, ya que no v a recibir apoyo del Madrid tras la correcta expulsión a su 5, ni del resto de equipos que han visto que ha sucumbido a la presión madridista y se alista al grupo de Gil Manzano y Soto Grado como el jugador número 12 del club blanco, más Mateu Lahoz como comentarista de un Movistar que ha perdido el norte y la dirección en las retransmisiones. Un árbitro que ha sucumbido al sistema, y del que hoy no se le va a criticar pese a tener una actuación bochornosa, pero como es a favor no hay campaña en su contra. Lo dicho mensaje recibido por parte de Munuera.

Así es muy difícil

Tres puntos vitales para el Atlético en su visita a Eindhoven para el objetivo de la clasificación al top 8 de esta edición de la Champions, pero que no esconde las dificultades de los rojiblancos fuera de casa para sacar adelante partidos. Pese a tener tramos de encuentro muy buenos y gozar de una ventaja de hasta dos goles, se vio con el agua al cuello al final y casi le empatan en la última acción. No da con la tecla Simeone fuera de casa, tras las dolorosas derrotas ligueras ante Barcelona y Athletic a domicilio que le han alejado de la lucha por la liga cuando había recortado puntos a los de arriba en las últimas semanas merced a las seis victorias seguidas ligueras.

Lo de ayer fue victoria balsámica y necesaria, pero que no aleja los fantasmas que sobrevuelan al equipo cada vez que sale de casa y que le están haciendo perder la lucha por todas las competiciones. El desangrado fuera de casa en la liga doméstica es evidente, solo cinco victorias en todo el año 2025 es un bagaje pobrísimo para las aspiraciones de este equipo, y en Champions ayer fue la primera victoria de la temporada fuera (si bien es cierto que las dos salidas anteriores habían sido ante Liverpool y Arsenal) que le da aire y energía para el objetivo de entrar entre esos ocho primeros equipos para saltarse el cruce de dieciseisavos y evitarse un doble duelo de desgaste.

Muchas notas y muchas cosas a corregir en un equipo que si bien supo remontar en un arrebato de rebeldía del equipo y dos goles en cinco minutos que hicieron mucho daño a los holandeses, no supo luego resguardarse con una ventaja cómoda y pidió la hora en más de una ocasión. Saber jugar con el marcador es muy importante en los duelos fuera de casa, y más en Europa, donde los equipos no perdonan y los errores se pagan muy caros. Esta noche la moneda salió cara, pero hay que quedarse con los aspectos a mejorar para que no sea novedad y se convierta en algo habitual el sumar de tres fuera.

Salto necesario

Por fin Miguel ángel Gil Marín ha hecho oficial el secreto a voces de la venta del Atlético de Madrid al fondo Apollo americano. Una inyección económica importantísima para un club que ha crecido de manera exorbitada desde la llegada de Simeone allá por diciembre de 2011, y que ha hecho que el club se haya valorado en más de 2000 millones para los nuevos accionistas. Es el paso que necesitaba el club para afianzarse en la élite definitiva y tratar de tú a tú a cualquier equipo de Europa compitiendo con, a priori, las mismas armas.

Es momento de que Mateu Alemany, el gurú de los despachos que ha firmado el Atlético, frote la lámpara y confeccione lo que tiene que ser una plantilla que luche por todo como principal, no como contendiente como hasta ahora. Si esto va como tiene que ir, se acabaron las excusas, y las exigencias aumentarán de manera exponencial a la confección veraniega de la plantilla. No valen las medias tintas y es momento de poner la carne en el asador, con los buenos mimbres que se tienen actualmente unidos a ese plus que va a aportar el fondo americano que viene con ganas de dar guerra a nivel doméstico y a nivel europeo.

Miguel Ángel realizó ayer el comunicado, donde deja claro que se han decantado por este fondo porque van a respetar los valores del Atlético, sin manchar la esencia del club van a dar un salto cualitativo y dejar de pelear en inferioridad de condiciones, o al menos es la intención de todas las partes. Se consuma así un paso crucial para el club, la liga, y Europa, con un Atlético que además se ha convertido en el principal sponsor de la F1 para los próximos 5 años y que con la ciudad del deporte espera llegar a los ingresos que permitan poder hacer ese desembolso masivo con el que los americanos esperan asaltar todas las competiciones. Sólo el tiempo dirá si ha sido la mejor decisión, pero a priori lo que si debe ser para los atléticos es ilusionante por lo que está por venir.

Momento de reengancharse

Partido clave en las aspiraciones del Atlético en esta Champions, tras haber sacado sólo tres puntos de los nueve disputados. Es cierto que el calendario de inicio de competición no fue nada amable con los colchoneros, con dos salidas complicadísimas, ante Liverpool y Arsenal que se saldaron de vacío para las arcas rojiblancas. Ahora los restantes cinco partidos de competición deben saldarse con victoria a priori de los de Simeone para poder soñar con estar arriba y pelear incluso por entrar en el top 8 que salva la primera eliminatoria de dieciseisavos. Por capacidad y por favoritismo puede sacar esos quince puntos que restan, salvo el partido ante el Inter en el Metropolitano, que debe ganar también según está jugando el equipo en casa, el resto son partidos que es bastante superior a sus rivales.

Pero este formato de Champions trae muchas sorpresas y los favoritos no están fallando como el año pasado, los Bayern, Madrid, PSG, Barça o City ya están encaminando sus clasificaciones y ya están en el top 8, lo que deja pocos huecos par a el resto de contenders que tendrán que luchar por las dos últimas plazas de ese privilegiado top 8. El Atlético cuenta además con el handicap del golaverage, el 4-0 en el Emirates fue doloroso y deja además un problema añadido en caso de empate de puntos con el resto de equipos que debe de subsanar desde hoy, es cierto que el 5-1 al Eintracht alivia un poco esto, pero aún así necesita hoy empezar a sacar ventaja en ese aspecto también.

El rival de hoy es una cenicienta por nombre y experiencia, pero que por jugadores y resultados no lo es tanto, ya el PSV sufrió un 1-3 a manos del campeón de la liga belga que lleva varios años haciendo muy bien las cosas y compitiendo en Conference y Europa League y tras ganar la liga el año pasado ha dado el salto a la mejor competición y no está acusando el salto de categoría, está compitiendo muy bien y pese a ser derrotado por el Inter en la anterior fecha, compitió bastante bien. Compartir dueño con el Brighton donde se están haciendo muy bien las cosas se está notando y el equipo ha crecido una barbaridad estos últimos años (llevaban 90 años sin ganar la liga doméstica). Aún así el Atlético debería dar un golpe sobre la mesa, golear y empezar a encauzar una clasificación donde pese a las dos derrotas el equipo va en la ruta marcada de principio de sorteo, sólo se podía dejar puntos en las visitas a tierras inglesas, ahora toca cumplir en casa.

Preocupación Máxima

Confirmada la lesión de Pedri en el Barcelona, siendo más grave de lo esperado al principio, se atisba un escenario más que preocupante para las próximas semanas en Can Barça. Un equipo que tiene a Gavi, Joan García, Ter Stegen, Christensen, Raphinha, Lewandowski y Dani Olmo lesionados ahora mismo, y con Lamine Yamal, Ferrán, Balde y Fermín recién recuperados y renqueantes todavía de sus lesiones. Un panorama desolador que evidenció en el Bernabéu la poca profundidad de banquillo con la que cuenta Flick actualmente. Un panorama desolador y que preocupa por la racha del equipo, a cinco puntos del Madrid en liga, y con unas jornadas ahora por delante complejas, con la visita del Elche, un equipo recién ascendido pero muy rocos y difícil de jugar, que ya arañó un punto en el Metropolitano este año, y con la vuelta de la Champions de nuevo entre semana.

El equipo médico este año está haciendo aguas por todos lados, con lo bien que funcionó el año pasado, llevando los esfuerzos y las rotaciones al dedillo para evitar estas acumulaciones de lesiones. El equipo ha empezado en baja forma la liga respecto al año pasado, y eso que de los tres grandes ha sido el único que tuvo el verano más largo sin Mundial de Clubes para poder hacer su pretemporada con total normalidad. Se esperaba justo lo contrario, que el equipo fuese como un tiro desde el inicio e intentara sacar la máxima distancia posible desde el primer momento merced a llegar mas descansado y con mejor preparación al inicio, pero nada más lejos de la realidad tras las derrotas en el Pizjuán y Bernabéu y el empate en Vallecas.

Muchas son las voces que se alzan ahora contra Flick y su segundo año en el Bayern, donde pasó del sextete en su primer año a ganar «solo» la liga, la copa las dos supercopas (alemana y europea) y el mundial de clubes. Cierto es que no pudo revalidar la Champions en una eliminatoria marcada por las lesiones claves de Lewandowski y Kimmich ante el PSG que le dejaron fuera del torneo. En Barcelona preocupa que el equipo se caiga y no sea capaz de mantener el ritmo infernal que impuso todos los partidos el año pasado, donde era imposible igualar la intensidad y la pegada de un equipo que enamoró por su forma de jugar a todos. Yo confío plenamente en un entrenador al que veo capaz de gestionar esta situación, de darle la vuelta como ya hizo el año pasado cuando perdió 14 puntos respecto a Madrid y Atlético para luego volver a levantar el vuelo del equipo. Es muy pronto para sacar la voz de alarma, pero si que deberían revisarse el estado de los jugadores para que no se reproduzca otra plaga grande de lesiones, especialmente de las musculares que son las a priori evitables.

Otro poltergeist

Aunque la historia parezca la misma de todas las semanas cuando juega fuer de casa, el Atlético cuajó un buen partido (al menos hasta el minuto 65), llegando incluso a dominar ciertos momentos del partido, pero se vuelve a casa con otra derrota más. La tónica es la misma, sea por lo que sea en cada partido fuera de casa, se vuelve sin victoria, y ya son 6 partidos esta campaña de vacío (3 empates y 3 derrotas en el registro). Un bagaje muy pobre para un equipo que debería aspirar a mucho más y que no está cumpliendo las expectativas fuera del Metropolitano.

Las excusas se acumulan, es verdad que el primer gol del Arsenal viene precedido de una falta inexistente, pero siempre pasa algo en los partidos lejos de Madrid que hacen que el equipo se venga abajo y pierda puntos como tónica habitual. Si bien el Arsenal es un equipazo, líder indiscutible de la Premier y con pleno de victorias en Champions, el cómo se desarrolló el partido hace que quede un regusto amargo en la hinchada rojiblanca, que se vio capaz de superarle en muchos tramos del partido, merced a dos ocasiones clarísimas de Julián Álvarez.

Pero lo que si que no es de recibo son los 7 minutos donde los rojiblancos recibieron 3 goles de manera casi consecutiva en una competición con una liguilla donde el golaverage cuenta mucho y que por dejarse ir así en un partido ya les costó la clasificación en el Mundial de Clubes a los rojiblancos. Esa lección no parecen haberla aprendido dejando una imagen muy pobre de equipo vencido y con los brazos caídos que hace que el resultado sea demasiado abultado para los méritos realizados.

Bien es cierto que una derrota por un gol o por cuatro son cero puntos igualmente, y es a lo que tiene que agarrarse el Atlético que este Lunes visita el Benito Villamarín en la prueba definitiva fuera de casa donde ya no caben excusas, no se pueden cometer tropiezos ya que además se juega el Clásico esta jornada y es el momento perfecto de recortar puntos a uno o a los dos contendientes dependiendo del resultado en el Bernabéu.