Archivo de la categoría: Homenajes

700 lecciones

Jorge Resurrección, más conocido como Koke, cumplió ayer la friolera cifra de 700 partidos como jugador del Atlético de Madrid, récord absoluto desde hace tiempo en el club y una cifra de auténtica barbaridad a tener en cuenta. Un jugador que sólo ha vestido una camiseta en toda su trayectoria profesional y que además curiosamente, es el único jugador que ha vivido toda la gloriosa etapa de Simeone como jugador a su disposición.

Pero si por algo destaca Koke además de por la friolera de partidos, es por ser un ejemplo tanto dentro como fuera, un jugador que es un ejemplo de comportamiento para todas las promesas y jóvenes futbolistas que vienen. Un jugador que nunca ha tenido un mal gesto, una mala declaración o una mala acción ni dentro ni fuera del terreno de juego, algo digno de admirar en estos tiempos de egos desmedidos y caprichos de jugadores cada vez más consentidos por los clubes.

Además ha asumido desde el año pasado el rol de suplente, con una actitud impecable que este mismo año le ha llevado de nuevo a ser titular indiscutible ante la evidencia de su magnífico rendimiento. Un trabajador silencioso que no siempre ha recibido el reconocimiento que merece, merced a un estilo de preparación diésel, es decir, que mejora con el paso de los minutos y partidos, suele empezar más flojas las temporadas para acabar siendo imprescindible en el equipo. Cuando está el balón fluye más, pero si no está se nota mucho el atasco en la creación del juego.

Su último gran servicio para el club además de dar sus últimos coletazos de calidad, es la de formar al futuro capitán y emblema del club, otro canterano como Pablo Barrios, actualmente su alumno aventajado y heredero natural del brazalete del equipo. El de Moratalaz siempre ha dicho que Koke es su mentor e incide mucho en los entrenamientos y fuera en él, en los hábitos y manera de comportarse, todo lo que debe ser un líder de verdad, silencioso y que practica con el ejemplo y no busca reconocimiento sino resultados. Me siento afortunado de haber vivido la época de una leyenda en el Atlético, poco reconocida pero que será eterna en un club del tamaño del Atlético.

No hay respeto

El gigante Amazon se ha hecho con los servicios de retransmisión de la NBA. La plataforma de streaming da un paso más en su oferta y se lleva uno de los productos más demandados del mundo. En nuestro país llevábamos décadas con los partidos a través de Canal +, más tarde Digital + y finalmente Movistar +. Y si había un denominador común de todo era su comentarista, el eterno Antoni Daimiel, una eminencia del baloncesto que nos acompañaba noche tras noche en las largas madrugadas de partido.

Pero con la compra de Amazon esto ha cambiado, la figura de Daimiel ha sido ninguneada (con una oferta indigna de una carrera como la suya), y han metido un equipo de comentaristas nuevo, prescindiendo quizás del mejor locutor a nivel nacional. Una falta de respeto, de galones, y sobre todo de sensibilidad por parte de la plataforma que ha hecho que entre con mal pie en los salones de casa españoles y que haya perdido cierta magia la competición sin nuestro locutor favorito. Una falta que hace que los partidos no se vean de la misma manera.

Una auténtica lástima prescindir así de una leyenda de nuestro país, de manera unilateral, y estando todavía en activo. No se entiende esta decisión que habría hecho el desembarco más suave y sobre todo más ameno para los fans del deporte de la pelota naranja. Otro nuevo paso de las nuevas modas para captar a un público joven que no tiene el seguimiento ni el fanatismo que su generación anterior. Una pena vivir en estos tiempos donde 30 años de carrera al más alto nivel no se haya respetado. Para mi siempre habrá un hueco para Antoni y sus locuciones divertidas y llenas de anécdotas y noticias de última hora. Una opinión que siempre se debe tener en cuenta a la hora de hablar de basket en este país.

Adiós Mr. Logo

Ayer fue un día triste con la noticia de la muerte de Jerry West. Quizás y por mal que suene se trata del mejor perdedor de la historia de la NBA. Un jugador que sufrió como el que más la dinastía de Bill Russel y los Celtics, que le privaron de 6 anillos en otras tantas finales y de los únicos Knicks campeones con Fraisier y Monroe, que le arrebataron otros dos anillos. Un jugador que finalmente fue campeón de la NBA en 1972, consiguiéndolo contra los Knicks, como colofón a una carrera inigualable y a una elegancia en el juego que le valió para ser la silueta del logo de la NBA. Casi nada.

Un jugador que fue un adelantado a su tiempo, reinventando el juego de escolta y siendo de los primeros jugadores franquicia de un equipo que no ocupara posiciones en la pintura. Estuvo durante vatios años en el primer quinteto de la liga, llegando año tras año a las finales, pero sucumbiendo estrepitosamente contra los Celtics, pero la dupla Auerbach-Russel les amargaron hasta en seis ocasiones, privándoles de la gloria y forjando la mayor rivalidad de la historia de dos franquicias de la NBA. Ni siquiera la llegada del gigante Wilt Chamberlain le ayudó a cambiar la tendencia de vicaritas en las finales, y los Knicks, ante los que consiguió por fin su ansiado anillo, también le amargaron en dos ocasiones en las Finales.

Pero para entender la grandeza de West y para que se sepa que no se arrugaba en los momentos importantes, sino que sufrió el mejor momento de estas dos franquicias históricas en contra, se trata del único jugador que ha ganado el MVP de las Finales jugando para el equipo perdedor. En el año 1969 en la serie ante los Celtis, a los que llevaron a un séptimo partido enfermizo en el ya denostado Forum de Inglewood con la famosa intrahistoria de los globos en el techo esperando la celebración de los Lakers por fin, y que motivó sobremanera a los verdes que arruinaron la fiesta de West y de todo los Ángeles.

Y tras su brillante etapa como jugador ejerció como gran general manager de Lakers, fue el artífice del brillante showtime de la época de Magic Johnson, de la selección de Kobe Bryant en el draft y el fichaje de Shaquille O´Neal por los de amarillo y púrpura, seleccionó además ya en Memphis a Pau Gasol del draft, convirtiéndolo en el primer europeo en ganar el rookie del año, y finalizó hasta su muerte en los Clippers, donde se quedó a medias con un proyecto que parecía que aspiraba a más pero se quedó siempre lejos del objetivo final del anillo. Honores para una de las mayores leyendas de la historia y un hall of fame sin discusión alguna.

El mejor 8

Se confirmó la noticia que nadie quería leer, o al menos, no tan pronto, Toni Kroos confirmó que se retirará a final de temporada tras jugar la final de la Champions y regresar a disputar la Eurocopa de Alemania en Alemania. Un final de película para un jugador de leyenda que se retira en lo más alto de su fútbol, y se va con la misma elegancia que le ha caracterizado siempre en toda su carrera. Un jugador especial, que se ha ganado a aficionados de su equipo y rivales por igual, del que nadie puede decir una sola mala palabra, y que ha sido un ejemplo sobre el verde cada vez que lo ha pisado.

Una rara avis en esta época de futbol moderno donde los valores cada vez se están perdiendo más. Kroos representa esa estirpe de jugador total, que no comete un solo error en el campo (ni fuera de él), que no da una mala patada, con un pie de seda, y que ha manejado el Real Madrid en su época más gloriosa los últimos diez años. Se dice pronto. Un jugador con una trayectoria legendaria, ganador de todos los trofeos posibles, tanto en el Bayern, como en el Madrid y como en Alemania. Un jugador que ha dejado un legado difícil de superar y que ha sido sin hacer ruido el mejor 8 que ha dejado el fútbol.

Se echarán de meno sus pases perfectos de lado a lado del campo, su disparo seco y ajustado desde la frontal, y sobre todo esa manera tan especial de controlar la pelota para con el toque regatear cualquier presión. Disfrutemos estos pocos partidos que nos quedan de un genio que se retira quizás antes de lo que debería, pero que a mí personalmente me gusta la sensación de que se retire estando en lo más alto, no arrastrándose en ligas menores por dinero, dilapidando su imagen. Sino no sería Toni Kroos.

El fin de la tiranía

Con la confirmación de la marcha de Leo Messi al Inter de Miami y su abandono al fútbol de élite europeo se acaba un ciclo maravilloso (quizás el mejor) por su eterna rivalidad con Cristiano Ronaldo. Eran la contraposición perfecta, el jugador tímido contra el histriónico, que recalaran en Madrid y Barcelona no hacía más que acrecentar una rivalidad que siempre llevaron de la mejor manera. Un triunfo para el fútbol español que disfrutó como nunca de la mejor época de ambos equipos, que se veían la cara en todas las competiciones posibles con partidos de una tensión insoportable para cualquiera y que a punto estuvo de llevarse por delante la mejor generación de la selección española por las disputas de estos partidos.

Pero si estos partidos paralizaban el mundo, los epicentros de ambos equipos eran Cristiano Ronaldo Y Leo Messi. Los jugadores que han batido todos los récords habidos y por haber. Dejando las anteriores marcas en anécdotas debido a la superioridad mostrada. Suman 12 balones de oro entre ambos, repartiéndoselos constantemente de forma tiránica durante sus años de prime. Eran imparables cada uno en su estilo, aunque con un Messi que igualaba los registros goleadores de Cristiano pero triplicando sus asistencias. Las Ligas eran una constante lucha de dos (salvo aquel Atlético de Simeone que rompió el duopolio en 2014) con registros de puntos que año tras año se batían, llegando hasta los 100 puntos. Cifra impensable tan solo unos años atrás.

El hueco que dejan es enorme, lo intentarán llenar la nueva hornada de Mbappés, Haalands o Vinicus, pero tristemente su nivel está muy lejos del de estos dos astros que nos brindaron nueve años compartiendo la Liga convirtiéndola en la mejor competición con mucha diferencia sobre el resto. Por mucho dinero que tuviera la Premier el espectáculo estaba siempre en España con los mejores jugadores disputándose año tras año el título, convirtiendo el clásico en casi un día de fiesta mundial, cambiando hasta horarios en otras competiciones para no coincidir. El agujero que nos dejan es casi tan grande como sus estadísticas y logros y ya solo nos queda recordar los momentos favoritos de cada uno con una nostalgia de saber que no van a volver, pero con la felicidad de haber podido disfrutarlos durante tanto tiempo en la cima.

25 años de The Shot

La imagen más icónica de la NBA cumple está de aniversario. 25 años del mejor tiro de la historia del baloncesto y del deporte en general. El mejor colofón para la mejor carrera para el más grande de todos los tiempos. Michael Jordan se despidió del baloncesto (con excepción de su vuelta con los Wizards) con los mejores 42 segundos que ha dado este deporte y todo queda resumida en una imagen para la posteridad. Un estadio rival en la que se puede ver el drama y la desesperación con el balón volando en el aire y con un Jordan cuadrado en un tiro frontal marca de la casa, que significaría el sexto anillo para él y sus Bulls y la segunda derrota consecutiva de los Jazz.

Mucho trasfondo en ese tiro, mucha intrahistoria tras la convulsa última temporada de Jordan en los Bulls, archiconocida ya como the last dance (título que se inventó Phill Jackson al inicio de la misma), en la que tuvo que lidiar con todo tipo de problemas y guerras internas de un equipo que tras seis cinco anillos en siete años tenía ya muchas cuentas pendientes entre ellos. Muchos años al pie del cañón soportando toda la presión posible y saliendo siempre vencedores es algo que desgasta y mucho y llevó a la desintegración tras la extraordinaria canasta que a la postre sería bautizada como the shot.

Un momento que hay que recordar que Jordan jugó sin Pippen, que sufrió una lesión de espalda en la primera jugada del partido, y al que se llegó con 3 puntos abajo por parte de los Bulls antes de la secuencia de 42 segundos. Una bandeja rápida de Jordan, un robo magistral de él mismo a Malone par recuperar la posesión y un último ataque, el último, el que le llevó a su sexto anillo y cerró el círculo de su carrera con su segundo threepeat. En palabras de Andrés Montes comenzó con un bienvenidos al vuelo número 23, aerolíneas Jordan y terminó con el grito de me llamo Michael, Michael Jordan, como Bond, James Bond. Una joya imborrable para cualquier aficionado y que perdurará para siempre en lo más alto del olimpo no sólo del baloncesto sino de cualquier deporte.

ZIao

Con un San Siro rendido y con las lágrimas derramándose por su cara se despidió por sorpresa Zlatan Ibrahimovic del fútbol profesional. Con 41 años y tras una grave lesión, el talento sueco decide colgar las botas tras una carrera de ensueño. Su fuerte carácter y su personalidad única le hicieron ser un jugador diferente al resto. Con una calidad y agilidad insólita para un jugador de 1´93, el sueco siempre dejó huella en todos los clubes en los que estuvo. Ya desde sus inicios en su Mälmo natal dejó huella de lo que se venía. No tenía el menor respeto por los veteranos del club ya con 17 años. Fue capaz además de plantar al mismísimo Arsene Wenger, cuando su fichaje por el Arsenal parecía hecho, y le pidió verle entrenar, a lo que el sueco contestó Zlatan no hace pruebas, y acabó fichando por el Ajax de Amsterdam donde anotó uno de los mejores goles de la historia sin duda.

Su gran Eurocopa de 2004, eliminando a Italia con golazo incluido le hizo saltar a la fama y la Juventus no dudó en ficharlo. Tras el escándalo del caso Moggi fichó por el Inter donde se pudo ver su mejor versión. Ese Ibra omnipresente que dominó la liga italiana a su antojo. Su único lunar fue su fichaje por el Barcelona, donde su ego chocó con la filosofía de un Guardiola que jamás lo supo entender ni tratar. Su vuelta al Milán trajo el scudetto para los milanisti hasta que los problemas económicos del club hicieron que se enrolara como la máxima estrella del super proyecto del naciente PSG. Allí fue el máximo goleador y mejor jugador todas las temporadas que estuvo, con más de 30 años desde que llegó hizo que el tiempo no pasara por él y se convirtiera en leyenda del PSG.

Sus últimos años los repartió entre el Manchester United (al que hizo ganar la Europa League) hasta que sufrió su primera grave lesión de carrera. Marchó a la MLS a lo que parecía un retiro dorado hasta que se aburrió y decidió volver al fútbol de más alto nivel, asumiendo el reto de devolver la gloria al Milán tras muchos años de sequía. Y vaya si lo consiguió, hizo de nuevo al Milán campeón de liga, pero en verano otra grave lesión de rodilla le impidió prácticamente participar en esta última temporada. Lo que le ha llevado a poner punto y final a una carrera de ensueño en la que a parte de goles para el recuerdo nos ha dejado un batalla contra el tiempo digna de una leyenda incomprendida con un carácter único.

16. La leyenda

Esta noche por fin Los Angeles Lakers homenajearán a Pau Gasol retirando su camiseta con el número 16 a lo alto del Crypto.com Arena (antiguo Staples Center para los nostálgicos). Se trata del mayor homenaje posible a un jugador de baloncesto, y lo hace el equipo más laureado de la NBA (empatado a títulos con los Boston Celtics) con el mérito que eso tiene. Gasol, con su traspaso desde los Memphis (donde también hizo historia) cambió el devenir de la NBA. Su llegada a los Lakers convirtió a los californianos automáticamente en candidatos al título. Y en sus dos primeras temporadas y media con los de púrpura y oro consiguió tres Finales y dos anillos. Casi nada.

Fueron años donde dominó la liga, congenió a la perfección con el ya difunto Kobe Bryant (que también tiene su camiseta en lo alto del Crypto) y entendió a la perfección el juego desde el banquillo de Phil Jackson. Dominaron a su antojo en esos tres años, y en el cuarto con todo a favor comenzó la desintegración, el barrido sufrido ante Dallas Mavericks, el traspaso de Odom y el fin de un back to back para la historia con la victoria en el séptimo partido ante los Celtics como punto culmen.

Gasol es adorado en Los Angeles, no solo por su rendimiento en la cancha, su contribución y ayudas humanitarias siempre han sido marca de la casa y el apoyo y ayuda a la familia Bryant tras la fuenesta noticia del fallecimiento de Kobe y Gianna le ha convertido en mito allí. Hoy tiene su merecido homenaje, el año en el que salvo catástrofe entrará en el salón de la fama también, y en el partido ante los Memphis Grizzlies, el equipo que le dio su primera oportunidad, donde se convirtió en el primer europeo en ser rookie del año y donde comenzó a forjarse una leyenda que ya es historia del equipo más famoso del baloncesto mundial.

Salvajada histórica

Se confirmó por fin el récord de LeBron James como el máximo anotador histórico de la NBA. Hito histórico, que hace no mucho parecía algo inalcanzable, pero que ha sido pulverizado por un jugador de otra galaxia. A sus 38 años LeBron mantiene intacto su amor por el basket y sus ganas de superarse cada noche. Su rendimiento en esta, su 19 temporada en la NBA, es descomunal, como si no pasar el tiempo por él. El balance de sus Lakers es ya otra cosa. Ante los Thunder en su primera intentona batió el récord, con un Kareem en pista para cederle el testigo y felicitarle por una hazaña que habla de la dimensión de un jugador de otro planeta, que ha sido el único capaz de soportar esa comparativa con Jordan (aunque no le haya llegado a superar salvo en números totales acumulados).

Lo más importante de LeBron James es que ha sido capaz de evolucionar enormemente desde que llegó a la liga. De ser un finalizador de contraataques a ser un jugador total capaz de jugar en todas las posiciones y capaz de defender en todas las posiciones ( no hay que olvidar que fue ninguneado como mejor defensor en 2013). Ha tenido una consistencia increíble en todas sus temporadas en la liga, y pese a que sólo ha completado en dos ocasiones los 82 partidos de liga regular, las lesiones graves le han respetado mucho, algo muy importante para estos récords y para llegar con ese nivel de frescura a esta etapa de su carrera.

Una vez superado el récord, la vuelta a la realidad es dura, en un equipo diseñado para más, no está ni clasificado para el play in, algo que es un lunar y gordo de una temporada muy mala a nivel colectivo de nuevo. Pese a grandes actuaciones de James, no está siendo capaz de llevar a su equipo a puestos que den acceso a la lucha por el anillo en la postemporada. Es momento de que vuelva a ponerse la capa de superhéroe y hacer actuaciones estratosféricas que metan de nuevo a los Lakers entre los equipos que luchen por el anillo y por lo menos no terminar antes de tiempo una temporada que debería ser histórica para James pero que puede acabar en pesadilla.

Adiós O Rei

Ayer se nos fue el mítico Pelé, una figura que ha trascendido más allá de lo futbolístico. Un jugador al que pocos pudimos ver jugar, que debido a la época no salió de su Brasil natal para competir, y que no pudo optar al Balón de Oro, pero que dejó su sello participando en 4 mundiales ganando 3 de ellos (aunque en uno casi no participó por lesión). Nadie tiene tres mundiales en su palmarés como O Rei, un jugador al que todos los que compartieron época lo ponen por encima de todos, mitificando aún más si cabe su figura.

Lo que está claro es que Pelé fue un adelantado a su época, hizo cosa hasta entonces nunca vistas, y se convirtió en la primera superestrella mundial del fútbol, su fichajes por el New York Cosmos (tras problemas económicos) así lo atestigua, y llevó a Brasil a convertirse en la potencia futbolística que es a día de hoy. No se entiende el número 10 en la verdeamarela sin él. Nadie le puede discutir su grandeza, también él alimentaba su propia leyenda, hablando de sí mismo en tercera persona y contando los goles con dudosa veracidad (según sus cuentas marcó más de 1200 goles), pero oficialmente no se contabiliza esa cifra.

Pero fuera de los números lo que está claro es que Pelé ya marcó las diferencias desde que con 17 años se proclamó campeón del Mundo liderando a Brasil, lo ganó todo con el Santos y se mantuvo en lo alto durante toda su carrera. La FIFA en 1995 le reconoció con un Balón de Oro honorífico (hasta el año anterior no se daba a ningún jugador no europeo) y se reconoció que hubiera ganado hasta 7 balones de oro. Algo que sólo ha conseguido Leo Messi (que le ha destronado como mejor de la historia). Tras varias semanas en las que se temía lo peor nos ha dejado Edson pero Pelé se quedará para siempre, su legado será eterno y el cielo ya tiene a otra estrella.