Archivo de la etiqueta: Flick

La FeF se está confundiendo

Nuevo capítulo de la disputa FeF-Barcelona por la convocatoria de Lamine Yamal con la selección. las molestias del joven extremo del Barcelona están haciendo que cada parón de selecciones haya un conflicto armado entre la Federación y el Barcelona con cruce de reproches por parte de entrenador y seleccionador incluidos. Un espectáculo dantesco que está cogiendo ya tintes de telenovela en el que la tanto la FeF como el seleccionador se están olvidando de que es el club el que tiene los derechos del jugador y la obligación de cuidarle y tenerle a tono para sus compromisos.

Los partidos de clasificación de España, que tiene más que encaminada, están sacando lo peor de cada organización, y ayer el comunicado oficial contra el Barcelona fue la gota que colmó el vaso de algo que para mí no tiene discusión, el Barcelona está en todo su derecho de querer cuidar y aprovechar estos parones para recuperar un jugador que desde hace semanas se nota que no está al 100% y que está jugando todo con el club sin poder descansar debido a la plaga de lesiones que arrastra. Además hay que recordar la mala gestión de minutos que realizó de la Fuente en la última convocatoria que pudo ir del de Rocafonda, que acabó con lesión del jugador incluida y el primer cruce de reproches.

Ambas instituciones deberían remar en la misma dirección, que es tener al mejor activo de ambos al 100% para los compromiso importantes de verdad, y dejar de acumular minutos innecesarios a un jugador que arrastra una lesión peligrosa y difícil de tratar salvo con reposo esporádico y tratamiento localizado. Necesitan ambos la mejor versión del 10 para la parte importante de la temporada, y para el verano donde se avecina un Mundial apasionante donde España debería ser actor principal y uno de los candidatos máximos al título. Un caso parecido al que está pasando Nico Williams, donde la FeF está respetando los periodos de parón para el tratamiento recuperador de un jugador capital para el Athletic, pero también para la selección. Se debería hacer lo mismo para un jugador que no se olvide tiene tan sólo 18 años. Que muchas veces se pierde ese concepto por lo determinante que es.

Preocupación Máxima

Confirmada la lesión de Pedri en el Barcelona, siendo más grave de lo esperado al principio, se atisba un escenario más que preocupante para las próximas semanas en Can Barça. Un equipo que tiene a Gavi, Joan García, Ter Stegen, Christensen, Raphinha, Lewandowski y Dani Olmo lesionados ahora mismo, y con Lamine Yamal, Ferrán, Balde y Fermín recién recuperados y renqueantes todavía de sus lesiones. Un panorama desolador que evidenció en el Bernabéu la poca profundidad de banquillo con la que cuenta Flick actualmente. Un panorama desolador y que preocupa por la racha del equipo, a cinco puntos del Madrid en liga, y con unas jornadas ahora por delante complejas, con la visita del Elche, un equipo recién ascendido pero muy rocos y difícil de jugar, que ya arañó un punto en el Metropolitano este año, y con la vuelta de la Champions de nuevo entre semana.

El equipo médico este año está haciendo aguas por todos lados, con lo bien que funcionó el año pasado, llevando los esfuerzos y las rotaciones al dedillo para evitar estas acumulaciones de lesiones. El equipo ha empezado en baja forma la liga respecto al año pasado, y eso que de los tres grandes ha sido el único que tuvo el verano más largo sin Mundial de Clubes para poder hacer su pretemporada con total normalidad. Se esperaba justo lo contrario, que el equipo fuese como un tiro desde el inicio e intentara sacar la máxima distancia posible desde el primer momento merced a llegar mas descansado y con mejor preparación al inicio, pero nada más lejos de la realidad tras las derrotas en el Pizjuán y Bernabéu y el empate en Vallecas.

Muchas son las voces que se alzan ahora contra Flick y su segundo año en el Bayern, donde pasó del sextete en su primer año a ganar «solo» la liga, la copa las dos supercopas (alemana y europea) y el mundial de clubes. Cierto es que no pudo revalidar la Champions en una eliminatoria marcada por las lesiones claves de Lewandowski y Kimmich ante el PSG que le dejaron fuera del torneo. En Barcelona preocupa que el equipo se caiga y no sea capaz de mantener el ritmo infernal que impuso todos los partidos el año pasado, donde era imposible igualar la intensidad y la pegada de un equipo que enamoró por su forma de jugar a todos. Yo confío plenamente en un entrenador al que veo capaz de gestionar esta situación, de darle la vuelta como ya hizo el año pasado cuando perdió 14 puntos respecto a Madrid y Atlético para luego volver a levantar el vuelo del equipo. Es muy pronto para sacar la voz de alarma, pero si que deberían revisarse el estado de los jugadores para que no se reproduzca otra plaga grande de lesiones, especialmente de las musculares que son las a priori evitables.

Respeto a Hansi

Mucho he estado leyendo estos días en contra de Hansi Flick y su equipo. Que si su estilo ya no vale o que si le han tomado la medida los rivales son algunos de los titulares y noticias que han circulado entre las derrotas ante el PSG y el Sevilla de este domingo. Poca memoria para un entrenador que cuando llegó el año pasado al Barcelona, el equipo naufragaba en citas importantes, no podía competir contra el Real Madrid y que en dos años completos sólo ha fichado a Dani Olmo, Joan García, Marcus Rashford y Roony Barghdy. Con muy poco hizo mucho, elevó el valor de todos los jugadores del plantel, recuperó para la causa jugadores defenestrados como Raphinha (al que por momentos mereció ganar el balón de oro) De Jong, Eric García e incluso Ferrán Torres. Sacó ases de la manga como Casadó o Bernal (hasta que se lesionó de gravedad en Vallecas), compitió en momentos importantes de la temporada (final de Copa incluida) con Gerard Martín de lateral izquierdo titular o con Eric como su lateral derecho.

Se ha ganado el respeto mundial ya no solo por hacer del Barcelona una máquina de golear el año pasado, ganar todas las competiciones domésticas donde participaba (con goleadas muy sonadas en cada clásico ante el Madrid) y llevar al Barcelona hasta las semifinales de Champions compitiendo como hacía mucho no se veía en el equipo y lo más importante, borrando de la memoria el miedo escénico que se había apoderado del club en los momentos importantes de la Champions y que ya hacían hasta de barrera psicológica. Algo que es de valorar y que no es baladí viendo las últimas eliminaciones europeas del conjunto catalán, donde fue eliminado por Manchester United o Eintracht de Frankfurt los últimos años. Además ha dotado al equipo de un espíritu inquebrantable que le hace no venirse abajo nunca, pese a ir muy por debajo en el marcador y haber remontado partidos imposibles como el del Metropolitano con dos goles abajo en el minuto 70, el clásico en Montjuic con 2 goles de Mbappé en los primeros minutos y jugándose media liga, o la Final de Copa. Le da igual el rival, el marcador o como se ponga el partido, el equipo ataca sin piedad hasta derribar el muro rival.

Es cierto que las sensaciones de esta última semana no son buenas, dos derrotas duras, pero distintas. Si ante el PSG el equipo tuvo 30 minutos de fútbol brillante, lo que duró el físico de un Lamine que llegaba entre algodones y acabó lesionado, ante el Sevilla el partido fue bochornoso. Lo más extraño es que ambos partidos los tuvo para ganar, con ocasiones muy claras desperdiciadas, especialmente en el Pizjuán con un penalti errado y con un mano a mano de Roony que erró incomprensiblemente. Un mal partido unido a una plaga de bajas importante que hace de la ya de por si plantilla corta del club un problema mayúsculo para poder intervenir con los cambios. Ante el PSG sólo pudo introducir a Lewandowski como arma, y ante el Sevilla ni eso, solo a un Barghdy al que todavía le quedan grande partidos de este tipo y a un Balde que volvía de un mes de inactividad. Este parón va a venir bien para recuperar oxígeno, refrescar mente y recuperar a jugadores para la causa ahora que se viene el primer clásico de la temporada, que ya se adivina como fundamental.

Que pasa con Casadó

Si se pregunta por la mayor irrupción que se ha producido en el fútbol español de esta temporada, hasta hace unos días todo el mundo coincidiría en un nombre: Marc Casadó. La última perla sacada de la Masía, resiliente a la lesión de Marc Bernal a comienzo de temporada y que aprovechó como nadie su salto al primer equipo, se encuentra a día de hoy inexplicablemente desnortado. Las medidas de Flick, capaz de haber sacado su mejor versión, hacen ahora que el jugador no sepa muy bien su rol y posición en la plantilla.

Suplente ahora mismo para el técnico alemán de Frenkie de Jong, su participación en el once comienza a ser residual, sin haber bajado su rendimiento sobre el verde, lo que hace pensar algún conflicto con el entrenador, al que ya hemos visto que no le tiembla el pulso a la hora de sentar a jugadores por mínima que sea la indisciplina (casos de Iñaki Peña, Koundé….) y que en este caso parece que está aplicando de nuevo.

Volver a ganarse la confianza de Flick y entrar de nuevo en el once del Barcelona es una misión para un Casadó que ya había entrado en las convocatorias con la selección absoluta y que parecía fijo junto a Pedri en el centro del campo culé. Los resultados del equipo sin él tampoco han podido ser mejores, con dos empates y el resto de victorias desde la vuelta de navidades, el equipo ha vuelto al liderato de la liga y clasificado como segundo en la fase de la Champions, por lo que sus argumentos deben ser en el entrenamiento para volver a ver ese jugador que enamoró a todo el fútbol español en tan solo unos meses.

No estuvieron a la altura

El PSG desperdició ayer una oportunidad para conseguir su primera Copa de Europa. Los franceses tenían muchas esperanzas en este parido ya que llegaban en buen estado de forma y por primera vez en su historia se encontraban sólo a noventa minutos de poder alzarse con el torneo por el que el jeque Al-Khelaïfi ha invertido la friolera cifra de más de mil millones, y la desperdiciaron, en parte gracias al poco acierto de sus dos máximas estrellas, que no estuvieron a la altura del partido, en especial Mbappé, que marró varias clarísimas oportunidades.

El delantero francés fue el gran protagonista del encuentro para mal, ya que todas las acciones que realizó de cara a gol las acabó mal. Tuvo dos ocasiones que no se pueden perdonar en un partido así, y en la segunda parte, Kimmich se lo comió del partido, dejándole prácticamente inutilizado. Pero Neymar, el fichaje más caro de la historia del fútbol, también pudo aportar más el equipo, estuvo mas entonado que Mbappé, participó más y tuvo más peligro, pero se marcha de esta edición de la Chmapions de Lisboa si haber marcado ni un solo gol en los tres partidos que ha disputado.

Ahora vendrá otra vez una nueva revolución más en el equipo, la marcha de Cavani, unido a la no participación de Icardi hacen pensar que el equipo deberá peinar para encontrar un nueve de garantías, además de tener que suplir la baja también de Thiago Silva, que puede subsanarse con Marquinhos de central. Tüchel tampoco anduvo muy listo en los cambios, ya que quitó a Di María, el mejor del PSG, y se dejó a Sarabia sin poner en toda la final, un jugador que entre líneas hubiera podido filtrar muchos pases al hueco para las peligrosas contras del PSG, que anoche no pudo concretar ninguna. Mucho trabajo por hacer y que de nuevo demostró que ni todo el dinero del mundo es capaz de hacerte ganar una Champions si no haces las cosas bien.