Nada cambia

El Real Madrid se ha hecho con los servicios de Marc Cucurella en un movimiento flash que nadie vio venir. Un fichaje estratégico que atiende a una petición expresa de su nuevo técnico José Mourinho y que ha dejado de piedra a Barcelona y sobre todo a Atlético, ya que era el gran deseado para ese lateral izquierdo.

Este movimiento deja muy en evidencia a la dirección rojiblanca, que ha dejado que se le escape un movimiento que tenía bastante avanzado por no decidirse y especular hasta el último segundo. No es la primera vez que le pasa y el resto de sus objetivos para el verano parece que están en la misma situación, no se acaba de hacer nunca oferta y al final cualquier club con un mínimo de decisión se lo lleva en el último instante.

Esta vez no ha sido problema el montante del traspaso, los 50 millones por el lateral no son un precio desorbitado, es el hecho de no querer gastar lo que ha sido más sangrante para los colchoneros. Esperaban que con la llegad de Apollo esto no pasar de nuevo, pero parece que la historia se va a repetir y el club se va a tener que conformar con las migajas que dejen los clubes a última hora de mercado.

Pinta mal para los rojiblancos, que de momento no han hecho ningún movimiento antes de empezar el mundial y corren el peligro de que todos los deseos se revaloricen o entren mas clubes a la puja por esperar. Al final ficharán la tercera opción que tenían pensada para cada puesto y llegarán con la temporada ya comenzada para no poder hacer pretemporada ni adaptarse bien al equipo. La historia se repite parece aunque cambien los dueños. Una miseria.