Archivo de la etiqueta: Cavaliers

Anillo o complicarse

Los Warriors han ido comandando las Finales con mano de hierro en su campo. Un 2-0 inapelable sin ningún atisbo de dudas y con unos Cavaliers que no tuvieron ninguna opción en ninguno de los dos partidos. Tras esto la visita a The Q fue más complicada con un primer partido resuelto por una canasta estratosférica de Durant en los últimos instantes salvando un partido que tenían perdido y una derrota abultada en el cuarto muestra del orgullo de LeBron e Irving.

Pero con estas se vuelve al Oracle Arena con la sensación de que todo lo que no sea una victoria por parte de los Warriors será complicarse sobremanera unas Finales que a día de hoy están más que encarriladas. Pero enfrente está LeBron James, ese jugador capaz de hacer de lo imposible cotidiano y de hacer temblar a todo una plantilla casi perfecta como son los Warriors, ya que de perder esta noche se jugarían el sexto partido de nuevo en The Q, y podría llegarse a un nuevo séptimo partido con los Cavaliers llenos de confianza y los Warriors con una presión mayúscula tras haber ido 3-0 arriba y con los recuerdos del séptimo del año pasado.

Pero estos Warriors no parece que vayan a dar opción a los Cavaliers en el Oracle, donde se han mostrado intratables y donde su juego se acentúa si cabe. En los dos partidos en la Bahía los de Tyrone Lue se han visto superado en todas las facetas y no han sido capaces de controlar esos contraataques vertiginosos que casi siempre acaban en un triple abierto. Tienen todo a favor para celebrar con su gente el que sería segundo anillo en tres años para una franquicia que llevaba mucho tiempo vagando por la zona baja de la NBA. Pero ojo que LeBron no está dispuesto a ceder tan fácilmente.

Los Warriors no dan opción

Los Warriors se anotaron anoche también el segundo encuentro de estas Finales de la NBA. Otra noche más no dieron opción a unos Cavaliers que aguantaron al principio pero que no pudieron con el empuje final de los de la Bahía. El encuentro además trajo consigo la buena noticia del regreso a los banquillos de Steve Kerr tras los problemas que le han tenido casi toda la temporada alejado de las canchas.

Curry y Durant volvieron a ser demasiado para un LeBron que consiguió un triple doble igualando con ocho a Magic como jugadores con más triples dobles en unas Finales. Curry con 32 y Durant con 33 se combinaron de nuevo para mantener el inmaculado 14-0 de registro de estos históricos Warriors que van lanzados hacia el anillo. Entre el año pasado y este los Warriors pueden batir los récords de mejor balance en regular season y mejor balance en unos playoffs de la historia.

Con este panorama los Cavaliers afrontan el primer partido en The Q con la única posibilidad de ganar para poder dar guerra todavía en estas Finales. Los de Ohio se aferran a que así comenzó las Finales el año pasado y pudieron remontarlas, pero está claro que estos Warriors son más poderosos si cabe que el año pasado y no están dispuestos a que se repita de nuevo la afrenta.

Finales: Vendeta o Asalto

Esta madrugada se disputa el primer partido de la Final de la NBA. Una serie que promete ser de las mejores de la historia por ser la primera vez que se enfrentan tres años consecutivos los mismos equipos, con una victoria para cada uno. De aliciente también la remontada histórica de un 1-3 en contra por parte de los Cavaliers, los cruces de declaraciones contrarias entre ambos, un pique constante durante las últimas finales de las dos estrellas de ambos equipos y la llegada de Durant que ya fue barrido hace 6 años de las Finales por LeBron cuando militaba en Oklahoma.

Para los Warriors todo lo que no sea el anillo será un absoluto fracaso, superaron el mejor récord de una temporada en la NBA el año pasado, incorporaron al mejor agente libre que había en el mercado a su equipo y además este año han conseguido llegar a las Finales con un balance de 12-0, algo que nadie había conseguido (los Bulls de Jordan y los Lakers de Shaq y Kobe pero en aquellos años la primera ronda era al mejor de 5 partidos no de 7 como actualmente). Además contarán con factor cancha favorable y con un equipo lanzado tras el regreso de su lesión de Kevin Durant.

¿Pero con todo lo dicho cómo es posible que estas finales estén igualadas?. La respuesta es clara: LeBron James. El jugador más determinante de la NBA y por méritos propios ya en el top 3 histórico de la NBA. Llega en su mejor momento, ha sabido dosificar su temporada regular para llegar lanzado a los playoffs donde se ha clasificado con un balance de 12-1 que habla a las claras de las ganas de otro anillo del Rey. Además las mejores versiones de Irving y de Love han llegado en el mejor momento y los Cavs vuelven a ser un equipo temible con un James que ya es el máximo anotador de la historia de los playoffs y que agranda su leyenda a marchas agigantadas con cada nuevo récord que supera.

Estas Finales se preveen que sean las más vistas de la historia, lo que demuestra las ganas de ver el tercer asalto entre James y el mejor equipo quizás de la historia de la NBA (al menos el que registra más victorias de la historia). Porque este equipo de los Warriors se pasearía sin rival por esta NBA si no llega a ser porque han coincidido en la misma época con el único jugador que ya a día de hoy se puede comparar con Michael Jordan sin que esto suponga ninguna blasfemia, y James quiere sumar otro anillo más a su palmarés en el que quizás sea el mayor desafío de su carrera, y LeBron se agiganta en los momentos más complicados.

LeBron y ya van 8

LeBron James se puso ayer otra noche más el traje de superhéroe en el TD Garden de Boston para llevar a los Cavaliers a su tercera final consecutiva, séptima consecutiva para LeBron y octava en su carrera. Estos datos demuestran el dominio apabullante del de Ohio y que lleva casi una década sometiendo a toda la liga. Y lo hizo además convirtiéndose en el máximo anotador de la historia de los playoffs, con 32 años todavía y quizás en el mejor momento de su carrera.

Tal vez estemos asistiendo al mejor LeBron de siempre y además mejor rodeado que nunca. Pero la cruzada ante los Warriors va a ser titánica, se trata del equipo que batió el mejor récord de temporada regular de la historia, que buscará venganza tras la remontada del 3-1 del año pasado y que se ha reforzado este verano con el mejor agente libre del mercado, todo un MVP de la temporada como Kevin Durant, y que llegan a las Finales con un parcial de 12-0 nunca antes logrado.

Pero LeBron sigue siendo el mejor jugador del plantea a día de hoy, su dominio en todas las facetas es insultante y no ha perdido un ápice de apetito por la victoria y por el anillo. Sabe además de la dificultad de la empresa ya que los Warriors tendrán ventaja de campo de nuevo en un hipotético séptimo partido pero eso a LeBron no le importa como demostró el año pasado. Sólo nos queda esperar a la madrugada del 2 de Junio para poder disfrutar por tercera vez de las Finales entre Warriors y Cavaliers en quizás el mejor momento de ambos y en las que quizás puedan ser las mejores finales de la historia.

James y Curry a lo suyo

Otra postemporada más y ya van tres los Warriors y los Cavaliers están arrasando, tras barrer a Pacers y Blazers respectivamente en primera ronda, ya han situado el 2-0 en semifinales de Conferencia, dejando claro que quieren ser por tercer año consecutivo Finalistas de la NBA, algo que no ha ocurrido nunca en la historia y que brindaría a los de la bahía una venganza por el 3-1 remontado por parte de los de Ohio.

James ha vuelto a ponerse en modo imparable, dando exhibición tras exhibición y jugando más minutos que en temporada regular. Los Cavaliers pese a las dudas de los dos últimos meses de competición llegando incluso a perder la primera plaza de la Conferencia en favor de los Celtics, han vuelto a su versión más arrolladora y no se ve ningún rival que pueda plantar cara en la Conferencia Este a estos Cavaliers a día de hoy.

Por su parte los Warriors han vuelto a conseguir el mejor récord del año, y por si fuera poco, sus máximos rivales los Spurs han perdido a Tony Parker por lesión para el resto de playoffs. La vuelta de Durant tras su lesión y una buena versión de Curry (habrá que ver si en el tercer año por fin rinde a su nivel en las Finales) les hacen máximos favoritos a todo.

Personalmente estoy deseando que este duelo se repita, y en caso de repetirse me encantaría que se llegase a otro séptimo partido, que se volvería a disputar en el Oracle Arena y si el año pasado ya fue el partido más retransmitido y con las entradas más caras de la historia, no quiero ni imaginarme lo que podría suponer otro.

Correctivo Warrior

Paliza seria la de anoche por parte de los Warriors a los Cavs. En el día de Martin Luther King los de la bahía hicieron una primera mitad prácticamente perfecta que finiquitó un partido que tuvo muy poca historia. La gira larga por el Oeste se les está atragantando a los Cavs y el de ayer fue un tropiezo más en el camino. No es de gravedad, perder frente a los Warriors en el Oracle era previsible, pero no de la manera que lo hicieron, desdibujados y con poca capacidad de reacción.

Ya no se van a volver a encontrar salvo que ambos equipos lleguen a la Final de la NBA, cosa que parece lo más probable, y las conclusiones que se puedan sacar de este partido para nada servirían en esas hipotéticas finales, pero los Warriors llegaban con sed de venganza tras su derrota en Cleveland en navidad y querían mandar un mensaje a la liga, y vaya si lo han conseguido. Entre Durant, Curry y Thomson en ataque y Green (del que ya su estilo sucio empieza a rayar lo antideportivo) en defensa se merendaron a los actuales campeones y principales rivales a batir.

Los Cavaliers saben que queda mucho trabajo por hacer todavía, la llegada de Korver que todavía no ha acabado de apdaptarse debe notarse, y sabemos que Lebron suele acabar la campaña y llegar a los playoffs como un avión, por lo que es normal que no esté en su versión más monstruosa, está controlando los tempos de la temporada y pasados los playoffs llegará su mejor versión, esa que fue capaz de levantar un 3-1 en contra ante los Warriors y dar el primer título de la historia a los Cavs. Bonitos duelos nos esperan en caso de que ambos lleguen a las Finales.

Comienza la temporada NBA

Ya está aquí la nueva temporada NBA, y promete ser de las mejores que se han visto por varios alicientes, los Warriors con Durant tratarán de batir su récord absoluto de la temporada pasada del 73-9, los Cavs de LeBron deberán defender su título conquistado en verano, los Spurs sobreponerse a la marcha de Duncan pero con la importante llegada de Gasol, los nuevos Knicks con quizás las última oportunidad de Rose de volver a la élite, la explosión como única estrella del equipo de Westbrook (claro candidato al MVP de la temporada), los siempre guerrilleros Celtics con la llegada de Horford para dar consistencia interior, y los renovados Bulls con el trío Wade-Buttler-Rondo que prometen hacer disfrutar a la ciudad del viento.
 
Los Warriors parten como favoritos por el fichaje del agente libre más codiciado del verano (con permiso de LeBron) y lo han incorporado a una plantilla muy armonizada y en la que puede encajar a las mil maravillas y convertir al equipo en la mayor amenaza exterior que se haya visto jamás. Quizás tener que renunciar a Bogut y Barnes les disminuye el potencial de banquillo pero el quinteto titular es de lo mejor que se haya visto junto jamás. Y si hay alguien que le gusten los retos ese es LeBron, que tras desafiar a todos con un 3-1 abajo en las finales para llevarse el anillo y entrar así en el olimpo de los mejores de la historia, este año quiere el más difícil todavía de derrotar al mejor equipo formado a base de talonario y coronarse así como el mejor jugador de la historia junto a Jordan (palabras textuales de James «persigo a un fantasma que jugaba en Chicago»).
 
De los contenders no hay que olvidar los siempre rocosos Spurs que pese a partir en un escalón inferior no extrañaría verles una vez más dando la sorpresa y llevándose el anillo. En el Este el territorio es de los Cavs y no hay ningún equipo que a día de hoy tenga el potencial de plantar cara a los de Cleveland, por lo que el camino a la Final será de nuevo más sencillo para James y compañía. Habrá que ver cómo reaccionan los Thunder a esa remodelación que han comenzado, y a cómo los Hawks aprenden a encajar a un Howard que cada vez asusta menos. Los Clippers ya cada vez asustan menos por sus problemas internos y a los Bulls les falta juego interior consistente, y por último queda ver si por fin Anthony Davis es capaz de plasmar su superioridad en la pista con victorias para sus Pelicans. Y por último los Pacers que si encajan bien al dúo George-Teague pueden dar muchas alegrías en Indianápolis.

LeBron ya con los más grandes

Con su exhibición durante estas Finales a LeBron ya se le puede considerar el mejor alero de la historia de la NBA, por encima incluso de Larry Bird. Sus números a lo largo de toda su carrera no engañan, ha ido cambiando a sus detractores en admiradores (yo el primero) con un dominio de los partidos en ambos lados de la cancha difícil de ver. Se trata de un alero de 2,06 que puede jugar en las cinco posiciones y lo que es más inverosímil todavía, puede defender a las cinco posiciones también, ninguneado para el premio a mejor defensor del año en dos ocasiones ha mejorado cada campaña en algo de su juego hasta llevarlo a unos niveles insospechados.
 
Cuando se le ve jugar y comienza una penetración todo el mundo sabe que acabará en canasta y eso es algo que sólo los más grandes consiguen, ha mejorado muchísimo su tiro de larga distancia desde que entrara con 18 años en esta competición y sus números de carrera están muy cerca de ser un triple doble. Quizás el hecho de ser tan insultantemente superior físicamente al resto hace que se le resten méritos, pero su lectura del juego, y de los momentos de los partidos es casi perfecta. Domina todas las virtudes del baloncesto, pase, tapón, rebote, penetración, tiro de larga distancia, robo, quizás el único pero que pueda tener es que no sea un asesino en ataque, pero no conozco a ningún jugador de ese estilo salvo Jordan o Bryant que siendo tan letales en ataque sean fiables en defensa, incluyendo a Curry en este segundo grupo que ha dejado que Thomson defienda a Irving durante las finales y el ha sido defendido con éxito por James en muchos momentos.
 
Ha mejorado además su acierto en los minutos finales de los partidos, algo que también le achacaban, además de no perderse prácticamente ningún partido y seguir siendo de los jugadores que más minutos juegan durante cada regular seasson. Esta victoria en las finales además borra de un plumazo su 2 de 6 que llevaba hasta entonces en las Finales y firmando así la venganza de la derrota del año pasado ante los Warriors de un Curry con el que no guarda ningún tipo de buena relación. Se lo merecía un jugador que todo lo que ha hecho desde que llegó a la NBA ha sido para mejorar y alargar una carrera que a día de hoy parece muy lejos de acabar.

El Rey sigue creyendo

Lejos de venirse abajo tras la dura derrota en el cuarto partido en casa, LeBron ha realizado junto a Irving la mejor actuación de un dúo en las Finales de la NBA. Cuando todo parecía en contra, la serie 3-1 desfavorable, en un Oracle Arena a reventar para ver campeones a los Warriors, James decidió alargar la serie y llevársela a Cleveland para intentar forzar un séptimo que ya sería de infarto.
 
Es cierto que la baja desde el inicio de Green era sensible, pero los Warriors aguantaron el tipo hasta que un choque entre J.R. Smith y Bogut acabó con el australiano retirado del partido y veremos si de la serie. Esta baja en la pintura si que fue definitiva para que Irving (41) y James (41) decantaran el partido para los visitantes. Esta victoria llena de moral de nuevo a los Cavs que se veían en el abismo y ahora mismo saben que está en su mano forzar el séptimo y buscar la machada de levantar un 3-1 en contra.
 
En el cuarto encuentro el equipo de Cleveland notó el cansancio al solo haber dos días de descanso, pero esta vez habrá tres de nuevo y los titulares, a los que Lue está exprimiendo al máximo, podrán llegar en plena forma. Cuando parecía sentenciado el título ya en favor de los Warriors el Rey nos brinda con una nueva muestra de que nunca se da por rendido y es el competidor más voraz a día de hoy de la NBA. Larga vida al Rey.

Todavía hay Finales

Está claro que en las finales de la NBA llevar un balance de 2-0 a favor es una ventaja considerable. Pero al tener en frente a una bestia competitiva como LeBron James que no se va a dar por vencida puede ser un problema. Y más teniendo en cuenta que de momento nadie en los playoffs ha conseguido ganar un sólo partido en el Quicken Loans Arena (es cierto que los rivales a los que se han enfrentado los Cavs no han sido de gran entidad), pero aún así en Cleveland se aferran a su cancha.
 
Y tienen grandes motivos, saben que de ganar el primer partido el estímulo sería enorme para su equipo, podría provocar dudas en los Warriors y hay que recordar que se juegan en el nuevo formato NBA tres partidos seguidos en Cleveland, haciendo que de ganar todos se vuelvan a San Francisco a una victoria del anillo. Además cuentan con el mejor jugador del mundo, un LeBron que no para de multiplicarse en cada partido y que sigue sin contar con la ayuda de un Kevin Love que no era lo que prometía en Minnesota. James está llevando el peso de su equipo en ataque y además está defendiendo personalmente a Curry dejándolo inutilizado, otra cosa es que el resto de los Cavs no aporte y los Warriors si, que ahí James no puede hacer nada.
 
La afición de los Cavs además se va a volcar sabiendo que desde los años 60 ningún equipo de su estado (Ohio) ha ganado ninguna competición deportiva, y llenarán el pabellón y los alrededores para ayudar en lo máximo a su equipo. Saben de la importancia del partido como lo saben los jugadores, el propio LeBron lo ha calificado de vida o muerte sabedor que un 3-0 los manda a la lona prácticamente. Además se denota cierta rabia de James hacia Curry al que siempre intenta menospreciar sus logros y al que al menos a él ha sabido frenar, sólo falta que el resto del equipo haga lo mismo, y, que Lue sepa aprovechar el factor Mozgov que tanto daño hizo el año pasado y que este año ni se vislumbra. Hoy se va a disputar el partido más importante de las Finales y el que puede suponer la muerte o resurrección de los Cavaliers.