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Qué dura es la Champions

Nueva jornada de Champions y nueva derrota del Athletic, esta vez ante el Borussia donde se vieron las costuras a un equipo que el año pasado compitió bien en dos competiciones, pero que está viendo las dificultades de los partidos intersemanales ante los grandes de Europa. Es cierto que el sorteo no fue bueno para los bilbaínos, con un inicio durísimo y salidas complejas ante rivales del bombo tercero como Newcastle o Atalanta, y recibir todavía al campeón PSG (que ayer dio otra vez muestra de que sigue en plena forma) en San Mamés.

Duro panorama para un equipo que empezó con mal juego pero ganando los tres primeros partidos ligueros, pero que se ha venido abajo en los siguientes siete partidos con seis derrotas y un empate, dejando un panorama desolador, y la sensación de que no da para competir las dos competiciones de máximo nivel. Para ser justos el bajón coincide con la lesión de su mejor jugador Nico Williams, pero no se puede achacar todo a una sola baja (en el último partido se sumó también la de Sancet) para justificar este bajón. Un equipo que era una roca en defensa el año pasado, que fue de los equipos menos goleados de Europa y que basaba su juego en su solidez defensiva y un ritmo físico altísimo.

Pero se ha juntado que el equipo no está a su mejor nivel, la sanción a Yeray no ha ayudado defensivamente, que jugar entre semana ante rivales de máxima entidad desgasta mucho para la liga, y que en los momentos clave la suerte les ha esquivado, como ante el Alavés, donde el gol de la victoria de los de Vitoria fue una carambola difícil de repetir. Con el formato actual que se clasifican los veinticuatro primeros hay posibilidades reales todavía, pero se está complicando mucho porque as sensaciones no pueden ser peores en los últimos partidos.

El calendario ahora es benévolo, los siguientes tres partidos son ante rivales inferiores, incluidos un Qarabag que pese a haber ganado sus dos primeros partidos visita San Mamés donde no deben sumar ningún punto en circunstancias normales. A eso y al parón ahora de selecciones tras el fin de semana deben aferrarse los de Valverde para recuperar el norte, afianzar los puntos fuertes y competir como el año pasado, siendo ellos mismos y no dejarse puntos asequibles por el camino.

Matchball Salvado

El Atlético jugó su mejor partido de la temporada y de los últimos años justo en el momento más delicado de la era Simeone. Justo cuando era un todo o nada para el proyecto construido en verano y que amenazaba con hacer tambalear los cimientos y estructuras construidas pro el técnico argentino a lo largo de estos ya 13 años al frente del club. Y eso que el reto era difícil, ante el Real Madrid, en un derbi de altura, a nueve puntos de los blancos que contaban todas sus jornadas por victorias, con muchas baja importantes en el equipo (Baena recién salido de mes y medio de baja y Almada, Cardoso y Giménez todavía fuera de la lista) y con sensaciones muy confusas en cuanto a lo que estaba pasando alrededor del equipo. Con un juego y unos méritos demostrados que le hacían ser merecedor de más puntos de los que llevaba en la tabla.

Y con eso la primera parte fue un reflejo del inicio de la temporada rojiblanca, adelantarse en el marcador, ser muy superior a su rival, perdonar ocasiones claras, y en las dos únicas llegadas del rival (que fueron muy facilitadas por los propios atléticos) verse por debajo del marcador. Aún así y pese a la mala fortuna que está acompañando al equipo este año (gol anulado y palo de Julián) consiguió irse al descanso con un valioso empate que le dio alas para afrontar la segunda parte. Un segundo tiempo donde el equipo fue un vendaval sobre los de Xabi Alonso que se vio superado en todo momento y que encajó cinco goles por primera evz en 75 años en partido oficial ante los colchoneros. Por su parte el Atlético salvó la primera gran final de la temporada, se coloca quinto en la clasificación, a seis puntos de Madrid y siete de Barcelona, arreglando parte del mal inicio, y con la autoestima por las nubes tras dos victorias seguidas en liga y con un Julián Álvarez en estado de gracia.

Ahora toca cambiar el chip y llevar las mismas sensaciones de la liga a la Champions, donde tras otro ejercicio de supervivencia empataron el partido ante el Liverpool tras verse dos goles abajo para ver como en la última jugada se les escapa de nuevo el partido. Un mazazo del que debe reponerse cuanto antes para empezar a escalar posiciones en una liguilla de clasificación que no espera a nadie y que donde encadenar dos malos resultados te puede condenar a sufrir cruces durísimos desde las primeras de cambio. De momento el ambiente en Majadahonda es de euforia total y esperan que lleve en volandas al equipo hasta el siguiente parón.

Dura Evidencia

El agónico y necesario triunfo del Atlético de Madrid ante el Rayo Vallecano en la jornada intersemanal, ha dejado muy claro que la confección de la plantilla del Atlético sigue estando descompensada, y aunque se han hecho algunas acometidas interesantes, hay algunas lagunas que no se han subsanado, bien por falta de fichajes, o bien por falta de nivel de los mismos, los problemas recurrentes del equipo de la temporada pasada siguen vigentes en su mayoría en esta campaña.

El mal inicio del equipo, donde ha sumado menos puntos de los merecidos en cada partido, ha evidenciado más claramente de lo debido la mala gestión veraniega de nuevo. Los fichajes de Ruggeri o Pubil, no han convencido lo más mínimo a Simeone, y pese que con el italiano se ha intentado en casi todos los partidos, lo cierto es que hasta Hancko, fichado como central izquierdo está jugando ya por delante de él, incluso Javi Galán ya ha tenido más protagonismo en los últimos partidos que el carrilero italiano, Anfield incluido. Su compatriota Raspadori, más de lo mismo, pese a que Simeone si parece confiar más en él, su nivel unido a su condición de suplente en los últimos tres años en el Nápoles hacen que la inversión de 25 millones realizadas por el club colchonero sean injustificables.

Con los tres más ilusionantes, Cardoso, Baena y Almada, la mala fortuna han hecho que Baena solo haya disputado un partido oficial de rojiblanco, y Almada y Baena han caído también lesionados en las últimas semanas, lo que hace que el equipo sea el mismo prácticamente del año pasado pese a los 8 fichajes veraniegos. Con la vuelta y continuidad de los nuevos, unidos a que el equipo coja algo más de forma, este año ha empezado muy flojo a diferencia del pasado, donde todos los partidos los acababa más entero que sus rivales y merced a ello marcó muchos goles valiosos en cuanto a puntos en los últimos minutos, el equipo debería ser ya lo reconocible que se esperaba tras el verano más movido de fichajes en lo que se recuerda en la parroquia rojiblanca. Pero a día de hoy ala realidad es la que es, con el líder a 9 puntos en liga y con una derrota en Anfield en la Champions.

Perdiendo el norte

El Real Madrid está elaborando un dossier de lo que considera agravios arbitrales recibidos en la Liga para presentar a la UEFA como medida de presión contra los arbitrajes nacionales y el estamento de la Liga en general. Una decisión que confirma la pérdida de rumbo que lleva este club en los últimos tiempos con su rastrera campaña acosadora contra los árbitros semana tras semana en su canal de televisión, sus más que sonadas quejas y campañas publicitarias pro errores en contra (jamás reconoce los tratos a favor) y que parecieron que tuvieron su culmen en el ridículo histórico de amenazar con no presentarse a la final de Copa. Un club que siempre ha presumido de señorío desde tiempos inmemoriales pero que lleva muchos años alejado de ello, por mucho que ellos sigan considerándose así, y que está lastrando la imagen del club tanto a nivel nacional como europeo, donde no engañan a nadie con su papel de víctimas y están generando un grandísimo movimiento de repulsa y mofa a nivel global que no es acorde con la grandez de un club como el Madrid.

A ver en que queda definitivamente este último berrinche injustificado tras el arbitraje del sábado pasado ante la Real Sociedad, donde dicen sentir una persecución por la roja a Huijsen (rigurosa pero con Courtois a 25 metros de su portería es roja), pero obvian en el relato la más que clara obstrucción de Mbappe en el saque de Remiro que acaba en el gol de Güller. La doble vara de ver los arbitrajes es lo que hace que no engañen a nadie ni con su papel de víctima ni con su montaje mediático, que hace que los verdaderos seguidores del club no estén de acuerdo con esta nueva postura de víctimas y están cansados de tanta queja semana si y semana también. La llegada de Xabi Alonso, una versión de Mourinho 2.0 por lo que se ha podido comprobar en los escasos meses que lleva en el cargo no va a ayudar a acercar posturas ni a normalizar ninguna situación, de hecho lo más probable es que se alejen más de lo que ya están tanto de los clubes de la liga (donde siguen sin acudir a las reuniones) como al aficionado neutral.

Indignación absurda

El Athletic Club está viviendo unos días convulsos a raíz de los rumores del posible fichaje de Nico Williams por el Barcelona. El club bilbaíno está haciendo una campaña de victimismo por su parte que no es acorde ni al tamaño del club ni a la política que ellos mismos hacen con los clubes a los que pueden optar por sus fichajes. El Athletic se queja de que el Barcelona quiere pagar la cláusula de el menor de los Williams, cuando ellos hacen lo mismo con la Real Sociedad u Osasuna pro sus fichajes estratégicos, con unas maneras que les han llevado a romper relaciones del todo con el club navarro desde hace años por sus maneras a la hora de fichar.

Ahora que la tostada cae del otro lado, los rojiblancos están haciendo todo lo posible por dinamitar este acuerdo. Ya el año pasado estuvo cerca de suceder, pero en el último momento convencieron a Nico para aguantar un año más con la final de la Europa League en San Mamés con lo que eso significa para el club. Aguantó finalmente pero este año parece convencido de cambiar de aires y el club no parece dispuesto a ponerle ninguna facilidad ni ayudar al canterano a cambiar de aires. Incluso los propios aficionados están ya vandalizando murales y atacando al jugador vía redes sociales con los clásicos calificativos de rata y traidor.

Además desde el club de Lezama quieren monitorizar todo el fichajes, desde el pago de la cláusula hasta la inscripción del jugador como medida de presión al Barcelona por su fichaje, una presión a la que ya se sometieron en su día Javi Martínez o Fernando Llorente, jugadores históricos que salieron por la puerta de atrás y de muy malas maneras (con Javi Martínez teniendo que colarse en las instalaciones de noche saltando la valla de Lezama para recuperar sus pertenencias de la taquilla) por la tozudez de un club que a la hora de vender no da su brazo a torcer pero a la hora de fichar hace lo mismo de lo que ahora se queja, una hipocresía en toda regla.

El escándalo del Siglo XXI

Tan solo unos días después de que el PSG se proclamara campeón de la Champions League, la IFAB, el organismo que rige las normas oficialmente, emitió un comunicado que deja en evidencia lo que todos nos temíamos, que la UEFA aplicó mal la norma del supuesto doble toque de Julián Álvarez, siendo esto un hecho gravísimo por la trascendencia social y monetaria que supone para los equipos. Puso de manifiesto la sensación que todo el mundo tenía tras la decisión del ya señaladísmo polaco Marcziniak, y que oficialmente ha quedado de manifiesto para que no haya dudas.

La prensa madridista está intentado confundir al público y rebajar el escándalo mayúsculo hablando de cambio de norma a partir de ahora, pero la IFAB no dice eso en su comunicado, sino que habla de mala aplicación de la norma por parte de la UEFA y ya no deja lugar al equívoco remarcando de nuevo lo que todos sabíamos, si hay doble toque involuntario (todavía no ha quedado demostrado ni que se produjera el doble toque) y es gol el penalti se repite, no se da por fallido como ocurrió en una revisión que duró menos de 40 segundos en el mayor esperpento que se ha visto de la UEFA en lo que vade siglo.

Para poner de antecedente lo que gira en torno a esta decisión es que se marcó un «supuesto» doble toque en el penalti, y digo doble toque porque no se determina en ninguna toma salvo una que no se vio hasta 18 horas después del partido y del que solo disponía la UEFA y no ninguna retransmisión. Más tarde ese vídeo que mandó la UEFA tras un paso por peritaje electrónico se ha desvelado que está manipulado, y la UEFA se niega a confirmar o mandar el original, lo que no despeja ninguna sospecha sobre un organismo que ha quedado retratado de la manera más bochornosa en el escenario más grande perjudicando de manera irreversible a un club ante su máximo rival una vez más, tras la final de Milán o la eliminatoria del año siguiente. La tecnología avanza, las pruebas aumentan y aún así se siguen tomando decisiones ilegales de la misma manera.

El verdadero Club Estado

Una vez más Florentino Pérez se ha visto en un aprieto económico de gran envergadura para el Real Madrid, y una vez más el gobierno va a facilitarle las cosas solucionando la papeletea. Como ya ocurriera por el lejano año 2000, cuando modificaron la ley para convertir el suelo deportivo de la ciudad deportiva del Real Madrid en suelo comercial para posibles construcciones pagando unas plusvalías desorbitadas, en el año 2025, y tras una nefasta gestión de nuevo estadio (de los 500 millones presupuestados a los más de 2000 finales) en la que no ha podido explotar prácticamente nada de la nueva obra realizada, otra vez el gobierno de Madrid unilateralmente acude al rescate del verdadero club estado del fútbol mundial.

Una nueva recalificación de varias hectáreas de Valdebebas (la ciudad deportiva blanca), con nueva modificación de la ley para suelo deportivo mediante, va a ayudar en el momento de más apuro financiero a un Real Madrid que se veía con el agua al cuello. Ya la Liga, tras varios años de seguimiento estricto y control de gastos impidiendo fichajes a TODOS los clubes, este año sin ningún motivo ha decidido abrir el puño y permitir fichajes pese al límite salarial. Casualidades o no, es justo cuando el Madrid necesitaba de esa ayuda para poder fichar tras haber perdido varias palancas de explotaciones del estadio que se han venido abajo.

No es de recibo que las malas gestiones del club blanco sean siempre reflotadas con dinero público, después de tanta crítica realizada contra los clubes estado, tras amenazar siempre con abandonar para montar la Superliga en la que iba a estar siempre beneficiado el club blanco como fundador, y que iba a ayudarles a salir de este pozo en el que se ha metido por su mala previsión. Los gastos en el estadio se han triplicado, la explotación para conciertos no se ha dado debido a los decibelios (y todavía no ha entregado la licencia para albergar eventos, deportivos y de ocio desde que se les solicitó hace un año), y las palancas que ha realizado (iguales que las del Barcelona pero las de ellos no se airean) se han venido abajo. Otro escándalo para el club más favorecido y reflotado.

Morir así es mejor

Última bala la de esta noche para el Atlético de Madrid de poder luchar por un título. La vuelta de las semifinales de Copa ante el Barcelona supondrá o la inyección anímica necesaria para este grupo o la puntilla a unas semanas de luto para el club rojiblanco. Hacía tiempo que los de Simeone no generaban tantas ilusiones por consistencia y resultados del equipo, pero una eliminatoria embarrada por errores graves arbitrales tanto a la ida como a la vuelta en Champions, como una caída física con el partido controlado contra el Barcelona dejaron al equipo tocado y casi hundido al llegar al parón de selecciones.

Una buena temporada de los rojiblancos, marchitada antes de tiempo por mala suerte en los sorteos y por decisiones claves que cayeron cruz esta vez que les han dejado apeados de dos competiciones la misma semana y de la manera más cruel. Pero aún así el aficionado colchonero debería estar contento en el fondo, es mejor competir hasta el final y perder partidos importantes que no participarlos. Los atléticos han recuperad parte de su esencia perdida de la últimas temporadas para haberse convertido de nuevo en un dolor de muelas para sus rivales y ha sembrado mimbres para con unos buenos retoques en verano tener un futuro prometedor.

Simeone lo sabe, la rabia es su tónica habitual en sus últimas ruedas de prensa mascando todavía la eliminación europea ante el Real Madrid, sabedor de que de haber pasado ese cruce la temporada se vería de otra manera. Perder hoy no sería un fracaso, ha competido hasta la extenuación contra los dos mejores equipos de Europa, nadie les ha llevado al límite como los rojiblancos, que con sus armas han estado muy cerca de hacer la hazaña, cosa que ningún otro equipo se acerca a conseguir. Eso es con lo que se tienen que quedar los atléticos de esta temporada, y si dentro de su locura consiguen el pase a la final de Copa se llevarán un más que merecido premio.

Se acabó

Es definitivo, tras varios años de demostración ha quedado más que claro que la herramienta de videoarbitraje más conocida como VAR ha quedado en evidencia y ha puesto de manifiesto que no sirve de absolutamente nada. Yo era firme defensor de esta tecnología que me parecía que iba a ayudar de manera considerable al arbitraje y a reducir de manera considerable los errores groseros en cada partido. Pero después de varios años de uso ha generado mas incertidumbre y polémicas nuevas que subsanar las antiguas.

El mayor problema que tiene el VAR es que ya nadie sabe cuando va a intervenir o no, el criterio sigue siendo imparcial, en base a otro árbitro, lo que no ayuda. Esta misma jornada sin ir más lejos se ha visto el principal problema, en el Real Madrid Leganés un inexistente penalti sobre Arda Güller fue sancionado y el VAR no intervino (pese a que es claramente un error del árbitro), mientras que en Cornellá, el Barcelona, de una falta clara que finalmente fue dentro del área vio como no solo se le anulaba la falta y luego el penalti, sino que encima le dieron balón a favor del Gerona.

Con acciones de este tipo la veracidad de la herramienta queda en entredicho, y no entro en la lista de fallos clamorosos solo de este año, el criterio del aviso de manos que sigue sin quedar claro a nadie pese a que temporada tras temporada al inicio hay una reunión de unificación de criterios con los equipos. La sensación de estar el partido parado (donde el árbitro debería analizar la acción o seguir) para nada, solo de pérdida de tiempo es el pan de cada día en el fútbol. Se suponía que iba a a intervenir poco y bien, y al final entorpece, ralentiza y encima no ayuda. Yo optaría a quitarlo ya que no se está sabiendo utilizar la herramienta y está generando un daño irreparable en el fútbol.

Objetivo claro

En el Atlético de Madrid se avecinan cambios este verano, la gran inversión de este verano no se detendrá y algunos jugadores que parecen eternos pondrán fin a su estancia en el Metropolitano. El caso más especial por su relevancia es el de Antoine Griezmann, santo y seña de este equipo, máximo goleador de su historia, y claramente mejor jugador que ha vestido la rojiblanca. Su calidad no está en duda, pero su físico no ha llegado a esta segunda parte de la temporada, y la exigencia y sin recambio de nivel, el galo ha «desaparecido» en estos últimos meses de competición y por su importancia se le dejará que sea él quien tome la decisión este verano. Los Koke, Witsel, Reinildo o Azpilicueta también parecen que tienen las horas contadas en el equipo, en el caso del capitán, como con Griezmann, será él quién decida si continúa un año más en el equipo, sabiendo su nuevo rol de suplente.

Y el relevo y objetivo para el club rojiblanco debe estar claro. Álex Baena es la pieza a la que debería aspirar el equipo rojiblanco si quiere dar ese salto y asentar el equipo para tener una base más que competitiva. Pese a que debe contratar mínimo un lateral izquierdo y un 5, la figura de Baena se antoja imprescindible par sustituir el hueco que va a dejar Griezmann en el equipo. El de Almería es la opción perfecta por calidad, adaptación y proyección para los años venideros. Es una opción que encaja como un guante para este equipo y que debería ser el objetivo primordial para este verano, sin ningún tipo de excusas. Ya ha sido campeón de la Eurocopa en verano y del oro olímpico con la selección, y además de rejuvenecer la plantilla volvería a dejar notar presencia rojiblanca en la selección nacional, ya que los colchoneros sólo aportan a día de hoy a Le Normand. Además tiene amistad con Pablo Barrios lo que ayudaría a su entrada al vestuario y su aclimatación sería mucho más sencilla.