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Hora de reengancharse

El Barcelona afronta hoy un reto mayúsculo en la Liga. Juega ante el líder en su casa y sabiendo que una derrota o incluso un empate supone ya descolgarse del todo del campeonato y empezar a complicarse seriamente su clasificación para la Champions League del año que viene. Su irregularidad y mal momento de forma que pasan sus jugadores hacen que el de esta noche en el Reale Arena sea un partido durísimo, pero también le da la opción de ganar al líder, recortarle puntos y meterse de nuevo de lleno en la persecución de un Atlético que ya pinchó este fin de semana en el derbi.

Las malas sensaciones del equipo tras los partidos ante la Juventus, con un severo correctivo, y ante el Levante al que doblegó por la mínima y pidiendo la hora no presagian grandes esperanzas para los barcelonistas. Su falta de gol es una evidencia clara, el bajo estado de forma de Messi, que sigue acaparando mucho juego pero sin ser tan determinante como años atrás, y la falta de acoplación del resto al esquema nuevo propuesto por Koeman están trayendo muchos resultados negativos. Y las dudas sobre el técnico comienzan a ser más que evidentes.

Esta noche es un buen momento para solventar todas, además fuera de casa, donde el equipo quizás siente algo menos de presión, con Griezmann refresando a su casa, algo que le debería motivar y espolear, y con la victoria ayer del Madrid ante el Athletic, que parece que pese a no desarrollar su mejor fútbol ya ha cogido velocidad de crucero, deben hacer que el Barcelona salga esta noche con el cuchillo entre los dientes, pero esta temporada antes partidos así ha salido trasquilado de todos, Atlético, Real Madrid o Juventus, todos le han dado un buen meneo al Barcelona, que sabe que es el momento de entrar en la lucha por el título o despedirse para el resto de la temporada.

Derrota táctica

Simeone vio superado su planteamiento de 3 centrales desde el inicio y luego sus cambios empeoraron claramente al equipo. No estuvo fino y lo reconoció al final del encuentro, ni él en su planteamiento ni principalmente sus jugadores, que jugaron a dos velocidades menos de lo acostumbrado, realizaron un partido decente, se vieron desbordados en todo momento por la presión del Madrid y el control del juego. El Madrid sin realizar un gran partido vivió quizás el partido más plácido de la temporada en una de las noches más peligrosas de la temporada ya que una derrota suponía decir adiós al campeonato claramente.

El Atlético no tuvo ningún peligro en ataque, en la primera parte ni disparó ni creo ocasiones, salieron confiados y el Madrid con poco se hizo dueño del partido. El final de la primera parte mejoró algo a los rojiblancos, pero los cambios del descanso de Simeone, Lodi ahora mismo no puede jugar un sólo minuto en el Atlético y menos en partidos como estos, hicieron dar otro paso atrás al equipo. Los reiterados errores atrás sacando balones sencillos a punto estuvieron de costarle un gol al equipo antes de los cinco primeros minutos. Y cuando más se estaba igualando el choque un gol de fortuna de Carvajal dejó sentenciado el partido para los de Zidane.

El cambio inmediato de retirar a Joao Félix y minutos después a Suárez para meter cemento en el centro del campo dieron el mensaje al equipo de que la derrota era dura, pero mejor perder de dos goles que no una derrota abultada que pudiera hacer más daño. En esta ocasión Simeone claramente se equivocó desde el principio, pero las voces y detractores que le achacan de más deberían replantearse que están exigiendo al Atlético que gane si o si cada vez al Madrid, y cuando Simeone cogió al equipo, éste llevaba catorce años sin una victoria ante los vecinos. El nivel de exigencia que «imponen» lo ha sacado Simeone, ser competitivos es la marca de Simeone y que el Atlético sea considerado favorito a la Liga es mérito de Simeone.

Pero es más fácil criticar en los malos momentos para hacer daño y cuando los éxitos vienen esconderse. Ya cuando acabe esta temporada serán diez años de Simeone a los mandos del club, y han sido los mejores años del club, algo que no debería olvidarse tan a la ligera. Esto es muy largo y queda mucho campeonato todavía, pero hasta ayer eran 26 jornadas seguidas sin conocer la derrota, récord histórico del club y realizando el mejor arranque liguero de la historia, pero eso tampoco interesa contarlo. Sus métodos podrás compartirlos o no pero nunca el club se ha codeado entre los grandes tanto tiempo de continuo. Pero es mas fácil olvidar los años en los que jugar la Intertoto era el día a día que exigir clasificarse año tras año a octavos de Champions.

Territorio desconocido

Durísima derrota la de ayer para el Real Madrid, que acabó el día como un traspié gracias a la victoria del Inter, pero que durante buena parte de la noche se vio prácticamente fuera de esta edición de la Champions en la fase de grupos. El resultado inesperado totalmente, más, tras una primera parte seria que no brillante del equipo, que dio paso a una segunda para el olvido, donde se evidenció todas los defectos que arrastra este equipo a lo largo de esta temporada.

El repliegue en el segundo gol del Shakhtar deja en evidencia a todo el equipo, los centrales y laterales sólo reculan en la acción sin achicar, los medios y delanteros bajan andando sin ganas del repliegue, y la jugada como no podía ser de otra manera acabó en gol. El equipo es cierto que acusó mucho el primer gol de los ucranianos, y estuvo ko durante los minutos siguientes, era algo inesperado ese tanto y el miedo a la derrota agarrotó a los blancos.

Pero Zidane tampoco ayudó, esperó demasiado a realizar los cambios cuando el equipo hacía mucho que estaba sin ideas, un triple cambio sin mucho sentido, sin tocar el dibujo y de hombre por hombre, si querer arriesgar más de la cuenta. Quedó demostrado que tiene nula confianza en Mariano al que ha puesto en estos partidos por obligación de la lesión de Benzema, y que Jovic cuenta prácticamente lo mismo, pero se salva por tener Covid y no poder ir convocado.

El Real al final tuvo suerte en el otro partido de su grupo y depende de sí mismo para clasificarse, incluso puedes ser hasta primero sin mucha carambola tras una fase de grupos en la que ha perdido dos encuentros y ah empatado otro de cinco disputados. Las cosas en liga no van mejor tras el empate en la Cerámica y la derrota ante el Alavés en casa. Ahora toca ir al Sánchez Pizjuán y recibir a Borussia y Atlético en lo que puede ser el reenganche del equipo a las competiciones o tirar las dos principales competiciones en diciembre. Zidane lo tiene muy difícil ahora mismo.

Sin reacción

La inesperada derrota del sábado en Valdebebas deja sin margen de error al Madrid esta semana en ninguna de las dos competiciones. La visita al Shaktar en Ucrania se antoja definitiva si quiere pasar como primero de grupo tras un inicio nefasto, y el sábado visita el Sánchez Pizjuán con el Sevilla sólo un punto por detrás con un partido menos, y con el Atlético a seis de distancia con otro partido menos también. Y además la siguiente jornada reciben a los colchoneros en casa además de al Borussiapara jugarse la primera plaza.

Zidane tiró de rotaciones ante el Alavés, obligado principalmente por las lesiones, y el equipo lo notó considerablemente, la imagen del equipo dejó mucho que desear, el Alavés acabó sufriendo los últimos minutos pero pudo sentenciar mucho antes el partido, y la ausencia de una figura determinante en ataque sin Benzema en el campo es más que notable. Nadie en el equipo asume los galones del gol cuando Karim no está (y Ramos, que pese a ser central siempre asumía muchos galones, está en la grada) por más que haya probado todas las combinaciones posibles de ataque.

Ni Vinicius ni Rodrygo ni Asensio ni Mariano ni Isco(ni Jovic que pese a tener ahora el COVID tampoco lo ha demostrado) han sido capaces de asentarse como pareja de francés ni dar un paso adelante en la ausencia de éste. Y Hazard ahora que iba recuperando las sensaciones necesarias para explotar volvió a romperse muscularmente Esta semana con dos compromisos importantes entre semana y sin tiempo de recuperar acabarán jugando todos con más o menos minutos, pero la sensación es que cuando al Madrid se le atascan los partidos, no tiene capacidad de revertirlos y eso es muy preocupante para Zidane.

Tiempo de realidad

Esta noche el Atlético y el Barcelona se miden en el Wanda con dinámicas y sensaciones diferentes. Los blaugranas con muchas dudas y con una trayectoria muy irregular que les ha hecho distanciarse ya en seis puntos respecto a los colchoneros, llegando a encadenar tres partidos consecutivos sin ganar en liga, y los últimos que ha ganado sufriendo más de la cuenta y con mucho más esfuerzo del previsto a priori. Los rojiblancos sin embargo, tras dos empates sin goles en la segunda y tercera jornada, han ganado todo con unas sensaciones magníficas y desplegando fútbol ofensivo durante todo el partido, algo que el año pasado no realizaron prácticamente en ningún encuentro. Eso se ha traducido en la mejor versión de Joao Félix desde su llegada a la capital y el despunte de un Marcos Llorente, cuyas buenas actuaciones le han catapultado a la selección junto con otro que era fijo de la roja como Koke, que también ha rescatado su mejor versión para la causa.

La única pega para este partido son las importantes bajas en ambos bandos, ya que ni Ansu Fati ni Luis Suárez podrán estar disponibles para el partido. El morbo de haber podido ver al uruguayo ante su ex equipo era grande, y seguro que iba a estar muy motivado para la ocasión, pero el Covid nos arrebata otro momento importante de fútbol. Las buenas noticias es que tanto Carrasco como Costa y Coutinho estarán disponibles para Koeman y Simeone con lo que podrán seguir formando un once de garantías para esta noche. Partidazo en el que se espera que se recuperen los mejores Atlético Barcelona de los 90 con muchos goles y remontadas por ambos bandos. Si el Atlético vence dará un puñetazo sobre la mesa y presentará seria candidatura a la liga, pero si el Barcelona gana recuperará sensaciones y volverá a engancharse a la liga.

Inexplicable

El Real Madrid cayó ayer goleado en Mestalla por cuatro goles a uno sin saber prácticamente cómo había perdido. La imagen del Madrid en el primer tiempo fue buena, llegando incluso a adelantarse, y el equipo fue muy superior a un Valencia que se marchó al descanso ganando por dos a uno sin haber disparado a puerta en toda la primera parte. Las sensaciones para los de Zidane eran contradictorias, ya que habían hecho un gran trabajo, habían dominado el partido pero se marchaban perdiendo el encuentro.

Zidane arriesgó de más en el inicio con muchas rotaciones, además de las importantes bajas de Hazard y sobre todo de Casemiro por coronavirus ambos, y lo acabó pagando. Tanto Isco como Marcelo están más cerca de ser ex futbolistas que de ser profesionales del máximo nivel a día de hoy, ambos están fuera de forma y muy lejos del nivel que les llevó a ser los mejores en su posición no hace mucho tiempo. Pero ni con esas el Madrid sufrió en los primeros cuarenta y cinco minutos, ya que el Valencia es un equipo que va con lo justo esta temporada debido a la pésima gestión de su mandatario Peter Lim.

La segunda parte fue diferente, con un Valencia crecido por el resultado, pero justo de ideas en ataque, y un Madrid con poca fe y físicamente venido abajo al jugar con dos jugadores menos. Y sin tampoco sufrir mucho dos goles del Valencia por dos penaltis en acciones muy aisladas dieron la puntilla a un partido que dejó una de las sensaciones más extrañas que recuerdo, ya que el Valencia se sintió inferior durante prácticamente todo el partido, pero acabó goleando sin realizar ninguna ocasión clara de ataque salvo el disparo al palo de Kang In. Ningún gol que marcó vino por un disparo a puerta (tres penaltis y un centro que Varane despeja a su portería en gol) pero acabó celebrando una victoria que les refuerza de moral después de haber conseguido un punto en los últimos tres partidos y de empezar la jornada a dos puntos del descenso.

Falta de costumbre

El Sevilla cayó ayer por tercera jornada consecutiva en liga ante el Athletic de Bilbao en un partido que tuvo controlado toda la primera parte pero que acabó haciéndose muy largo para los de Lopetegui. El equipo da muestras de no alcanzar para las dos competiciones de máximo nivel y demuestra lo complicado que es competir en liga con la Champions de fondo, que es mucho más exigente que la Europa League a la que los de Nervión sí se han acostumbrado estos últimos años.

Comenzó muy serio el equipo hispalense, con un gol tempranero de En-Nesyri y ocasiones claras para poder dejar sentenciado el encuentro. El Athletic por su parte vivió toda la primera parte grogui, acusando el golpe del gol tan tempranero, y sobrevivió como pudo hasta el descanso. Lopetegui no introdujo muchas rotaciones de lo que se prevé el once titular del equipo, sabedor de la importancia de este partido tras dos derrotas consecutivas ante Eibar y Granada.

Pero ni con esas ni con ya la pareja defensiva Koundé-Diego Carlos junta pudieron evitar la reacción final del cuadro vasco que aprovechó el balón parado y la espalda de Acuña para voltear un marcador que les evita de problemas tras un mal inicio de temporada. Por su parte el Sevilla no tiene respiro y tendrá que jugar este miércoles ante el Krasnodar en el Pizjuán, aunque en Champions si que está haciendo bien los deberes. Es sólo el inicio pero el equipo andaluz está comenzando a perder puntos importantes y sobre todo a dejar la sensación de poca fiabilidad, pero la diferencia de puntos respecto a la cabeza comienza a ser importante.

A la deriva sin capitán

El Barcelona perdió el sábado el clásico ante el Real Madrid con la sensación de que desde que e adelantó el Reaal Madrid con el tanto de Ramos de penalti no había capacidad de reacción. Ese es el gran mal del equipo blaugrana en los últimos años, que a parte de jugadores faltan líderes en el campo que en las malas aguanten al equipo y no permitan que se hunda. La imagen de Messi y sus sensaciones tras el gol es de resignación y abatimiento. Ese es el mensaje que el capitán transmite al resto del equipo y de que todos se contagian.

Ese carácter que tanto le hace falta a este equipo hubiera cortado las bochornosas derrotas de Roma y Liverpool, y la actitud con el resultado en contra del equipo sería siempre distinto. Messi es el mejor jugador de la historia en mi opinión, lo que le he visto hacer sólo está a su alcance, pero su implicación y carácter le han privado de entrar en ese elenco de elegidos en los que su proclamación como unánime es unánime por todos. Cuando el resultado es adverso no sabe sacar lo mejor de sí, y eso es algo muy necesario para su equipo.

Este año además se une su intento de marcha frustrada, en la que otra vez dio muestra de su flojo carácter al no hacer declaraciones abiertamente o tener charla con el presidente cara a cara, sólo a través de un burofax y luego tras una charla entre el presidente y su padre al ver que no había posibilidad alguna de su salida realizó un paripé de entrevista para calmar los ánimos de la afición. Creo que no fue el peor del partido ni mucho menos, pero estamos ante un jugador que porta el brazalete y debe ser el que cambien la dinámica de los partidos, y con su actitud está muy lejos de ello. El años es muy largo y con Messi de capitán parece que los éxitos no están asegurados.

Detrás de la marcha de Thomas

El fichaje de Thomas Partey por el Arsenal en el última día de mercado y previo pago de su cláusula hacen que se busquen los porqués de esta situación, y más cuando el jugador siempre manifestó su deseo de seguir formando parte del club colchonero. La situación era la siguiente, el contrato de Thomas era de un millón y medio anuales, y su cláusula de cincuenta millones. Un sueldo que era el segundo más bajo (sin conta canteranos) de toda la plantilla, cuando el 5 era un titular indiscutible desde hace dos campañas. Las conversaciones sobre su renovación que le planteó el club eran muy bajas (en comparación con jugadores de su categoría y con galones de titulares en la plantilla) y se congelaron con el inicio de la pandemia.


Esto no gustó al jugador, ni las maneras ni el aplazamiento. Por eso tomó la decisión de marcharse a un equipo que le puso sobre la mesa seis millones limpios al año, algo irrechazable dada la situación del Ghanés en el conjunto rojiblanco. Esto deja en evidencia la directiva atlética que contaba con que al ser canterano iba a aguantar estos agravios con respecto a otros jugadores que ni siquiera eran titulares en el equipo. Thomas ya daba por hecho que iba a jugar esta temporada en el Atlético, pero tras la derrota en la Premier del Arsenal que ha ganado los otros tres partidos sirvieron a Arteta para pedir un último esfuerzo a la directiva gunner que finalmente puso la carne en el asador y convencieron finalmente al centrocampista.


Ahora la historia se puede vender de muchas maneras, pero tras una mala gestión por parte de la directiva, ver como a los fichajes nuevos (caso de Suárez) se les ponía sueldos acordes a la plantilla, se hartó y tomó la decisión cuando se presentó finalmente la oportunidad. Lo más curioso es en su despedida el no nombrar a un Simeone que es el que ha moldeado a este futbolista, lo que también puede denota un problema con el entrenador, no se recuerda problemas con el Cholo de Thomas, pero su salida puede que haya provocado problemas con el técnico argentino, que ya lamentó al máximo la marcha de otro canterano por su cláusula como fuel el caso de Lucas Hernández el verano pasado. Lo que está claro es que si la directiva hubiera hecho las cosas bien el jugador seguiría de rojiblanco. Dicho esto, el jugador no es imprescindible y el fichaje de Kondogbia puede tapar perfectamente el agujero que deja el africano en el Atlético.

Se ha quedado corto

El Fútbol Club Barcelona ha cerrado uno de los veranos más complicados de su vida con muchas dudas y con mucho trabajo no realizado. La idea era hacer una pequeña revolución, dejando salir (por no decir regalando) a varios pesos pesados, pero con la idea de traer jugadores nuevos que reforzaran esas posiciones que quedaban cojas sin estos futbolistas. Pero nada más lejos de la realidad el mercado se cerró y el Barcelona ha cerrado una plantilla corta y carente en muchas posiciones de jugadores específicos.

En la delantera, es el gran agujero negro del equipo, ni un solo 9 puro. Lo más parecido es Braithwaite, que no parece que vaya a contar para Koeman y cuyo nivel quizás está lejos del Barcelona. La idea es que Messi juegue de falso 9, como idea está bien pero en partidos atascados como el último ante el Sevilla donde hay que abrir el campo y los espacios por el centro son limitados, la figura de un delantero que fije centrales se hace imprescindible y a día de hoy el equipo no la tiene.

El centro del campo ha tenido un buen lavado de cara, las marchas de Rakitic, Vidal y Arthur, unido al cambio de dibujo, hacen que se pueda recuperar la mejor versión de un Coutinho que se le ve feliz y cómodo sobre el campo. La dupla de Pjanic-De Jong habrá que verla, de momento no han jugado juntos prácticamente, pero promete al menos la idea de que el holandés tenga más llegda al área y que no sea un sólo jugador como hasta ahora el que frene los contrataques rivales cuando el equipo se parta.

Pero en defensa, el gran agujero negro del equipo en los últimos años, no ha cambiado nada. Sólo Dest como lateral derecho para confeccionar una defensa que salvo Piqué, no suele ser muy regular, Alba ya se lesionó otra vez más en el último partido y su recambio continúa siendo Júnior Firpo que desde que llegó no ha convencido a ningún técnico. El lateral de momento lo sigue ocupando un Sergi Roberto que cada vez aporta menos tanto de lateral como de centrocampista y que sonó con fuerza para abandonar el club (quizás al ser de la casa se tuvo más mando derecha).

Y la peor parte es el banquillo, un club como el Barcelona no puede contar con Pedri, Trincao o Araújo como revulsivos cuando llegue la parte dura de la temporada, son buenos jugadores, que seguro tendrán un futuro brillante, pero ahora mismo no es la mejor opción para hacer olvida la temporada pasada donde el club blaugrana no ganó un solo título y fue humillado en los cuartos de final de la Champions. Muy mal de nuevo en los despachos por parte de Bartomeu, y la única buena noticia para la parroquia blaugrana es que seguro ya es la última de su presidente.